Volver

Las reservas marinas en las Islas Baleares

Descripción

El área marina de la costa noreste de Ibiza-Tagomago presenta un valor ecológico considerable y tiene una importancia capital para la flota de artes menores de Ibiza. Aparte de la pesca profesional, también se practican otras actividades que tienen una relación directa con los recursos pesqueros como la pesca recreativa y el buceo recreativo turístico.

DSC_0557_bis.jpg

En la reserva marina hay una gran diversidad de comunidades marinas, como son las praderas de Posidonia oceanica, las de Cymodocea nodosa, las de algas fotófilas y esciófilas o hemiesciófilas, ambas ligadas a fondos rocosos, comunidades de arenas finas, arenas gruesas y medias en las cuales podemos encontrar fondos de rodolitos o coralígeno, etc. Además, la batimetría de la zona muestra varios arrecifes submarinos que emergen, como son las Llosas de Santa Eulària y el Figueral, y otros que no emergen, como los arrecifes de Cala Mestella o Cala Jonc.

En cuanto a peces, la zona presenta un potencial elevado para alojar grandes predadores y, en concreto, la zona de Tagomago parece un lugar de gran importancia para el pez limón (Seriola dumerili), especie de interés pesquero; no obstante, los datos recogidos resaltan que faltan, o son poco frecuentes, los grandes predadores litorales como el mero común (Epinephelus marginatus), el dentón (Dentex dentex) o incluso el cabracho  (Scorpaena scrofa).

 Uno de los objetivos de la reserva marina es producir un incremento de las poblaciones de peces comerciales tanto en el interior como sus alrededores, lo que favorecerá al sector pesquero artesanal de Ibiza y las actividades económicas relacionadas con la observación de peces y la pesca recreativa de superficie. Por lo tanto, habrá que regular las actividades autorizables para que se practiquen de manera compatible con la conservación de la riqueza biológica y de los recursos marinos vivos.

En la reserva se ha establecido una zona de reserva integral de unas 220 ha, alrededor de la Llosa del Figueral. Este espacio es un “punto caliente” de biodiversidad, favorable a la concentración de especies depredadoras como el dentón, el pez limón o las diferentes especies de mero, cuyas poblaciones experimentarán un gran desarrollo en ausencia de pesca, lo cual favorecerá la preservación y regeneración de los recursos marinos de la zona.