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Sección de atmósfera

Introducción - calidad del aire

Se denominan contaminantes atmosféricos en las sustancias y compuestos que se encuentran en el aire a concentraciones o niveles que pueden causar daños o molestias a personas, animales, vegetación o materiales. En general los contaminantes son liberados por una fuente, proceso conocido como emisión, y en la atmósfera se desplazan, se transforman, se acumulan y se degradan. Como resultado de estos procesos, en un punto determinado se produce una concentración de cada contaminante. Esta concentración se expresa como la cantidad de contaminante por metro cúbico de aire y se conoce como nivel de inmisión. Según su procedencia en los contaminantes atmosféricos pueden ser: 

- De origen natural: Su presencia a la atmósfera se produce por vertidos naturales. Tal es el caso de las erupciones volcánicas, los incendios forestales o el polvo sahariano.

- De origen antropogénico: Son los contaminantes vertidos por las actividades humanas, como por ejemplo, las emisiones de automóviles, de actividades industriales (centrales térmicas, industrias químicas, cementeras, etc.) o calefacciones, entre otros.

El Real Decreto 1073/2002, de 18 de octubre, tiene por objetivo definir y establecer unos valores límite y unos umbrales de alerta con respecto a las concentraciones de dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno, partículas, plomo y monóxido de carbono, mientras que en el Real Decreto 1796/2003, de 26 de diciembre, se regula los aspectos mencionados aplicados a la concentración del ozono ambiental y en el Real Decreto 812/2007, de 22 de junio, se establecen valores objetivos para el cadmio, níquel, arsénico i benzo(a)pireno. Las tres normativas han sido derogadas por el Real Decreto 102/2011, de 28 de enero, que pretende regular la evaluación de la calidad del aire en relación en estas sustancias, así como informar a la población y a la Comisión Europea con la finalidad de evitar, prevenir y reducir efectos nocivos de estas sustancias sobre la salud humana y el medio ambiente.

Con el fin de evaluar el nivel de cada contaminante, las Islas Baleares cuentan con una red de vigilancia y control de calidad del aire que mide en tiempo real todos estos contaminantes: el dióxido de azufre (SO2), los óxidos de nitrògen (NOx), el monóxido de carbono (CO), las partículas (PM10), el ozono (O3) e hidrocarburos como el benceno (BEN), el tolueno (TOL) y el chileno (XIL).


Vigilancia de la calidad del aire en las Islas Baleares