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Las reservas marinas en las Islas Baleares

Descripción

El Consell General Interinsular creó en 1982, a instancias del sector turístico, la Reserva Marina de la Bahía de Palma.

Esta reserva incluye la zona costera, hasta los 30 metros de profundidad, entre el Club Náutico del Arenal y el cabo de Regana.

En la reserva se encuentran representado prácticamente al 50% dos ecosistemas característicos de los fondos litorales mediterráneos: las praderas de posidonia (Posidonia oceanica), auténticos puntos de concentración de biodiversidad sobre todo de invertebrados y alevines de peces, y los fondos arenosos, con la fauna característica: moluscos, crustáceos, equinodermos, etc.

Reserva Marina de la Bahía de Palma

En la reserva también destaca la presencia de especies bentónicas que, según convenios internacionales, necesitan de una protección especial. Este es el caso de las algas como la Cystoseira balearica, C. ercegovicii y C. stricta, y los invertebrados como la nacra (Pinna nobilis) y el dátil de mar (Litophaga litophaga). También hay que mencionar la presencia de pesquerías explotadas por la flota de artes menores, como es el caso de la sepia (Sepia officinalis) que se captura con trasmallos. Además, en las cercanías del cabo Enderrocat hay fondeados desde 1990 una serie de arrecifes artificiales, con las funciones de preservar el fondo de la pesca furtiva de arrastre y de proporcionar refugio a los peces.

De manera global, para todos los hábitats bentónicos (fondo marino) presentes, se han catalogado hasta ahora 24 comunidades y 340 especies, entre las cuales las algas rodofíceas o rojas y los peces son los grupos mejor representados. La reserva comprende un total de 2.394 hectáreas, y su importancia radica en el hecho de proteger una zona que ha estado sometida durante siglos a una fuerte presión humana.