La Comisión para la Respuesta y Adaptación del Sector Agrario de las Illes Balears al Cambio Climático centra el debate en las necesidades hídricas y el uso de aguas regeneradas
La Comisión para la Respuesta y Adaptación del Sector Agrario de las Illes Balears al Cambio Climático centra el debate en las necesidades hídricas y el uso de aguas regeneradas
El Govern, per mitjà de la Direcció General d’Agricultura, ha presentat la proposta de dotacions d’aigua necessàries per al reg per grups de cultius i illes, així com les necessitats hídriques per al manteniment del bestiar en un context de canvi climàtic

La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha convocado la Comisión para la Respuesta y Adaptación del Sector Agrario de las Illes Balears al Cambio Climático, un órgano creado para coordinar, con una visión estratégica y participativa, las actuaciones que permitan aumentar la resiliencia y la sostenibilidad del sector agrario en el actual contexto de crisis climática. La sesión ha sido presidida por el conseller Joan Simonet, acompañado por el director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández, y por la gerente del Instituto de Investigación y Formación Agroalimentaria y Pesquera de las Illes Balears (IRFAP), Georgina Brunet. Han participado representantes de los consells insulares, organizaciones agrarias, sindicatos, cooperativas y entidades de investigación. Durante la jornada se ha validado el modelo de funcionamiento de la Comisión y el plan de trabajo para el segundo semestre de 2025, que tendrá como ejes prioritarios la planificación hídrica y el uso de aguas regeneradas.
En la reunión se ha analizado y debatido la línea de trabajo relativa al agua destinada a la agricultura y la ganadería. Se ha presentado el Plan General de Aprovechamiento y Optimización de Aguas Regeneradas con Destino al Regadío en las Illes Balears 2023-2027, que prevé inversiones en infraestructuras, nuevos sistemas de riego, mantenimiento, buenas prácticas, investigación aplicada y eficiencia energética para optimizar este recurso alternativo esencial. El conseller Joan Simonet ha destacado que «la reutilización de las aguas regeneradas no solo es una apuesta estratégica del Govern para garantizar recursos en un contexto climático incierto, sino también una manera de proteger el territorio». Además, ha remarcado que «tenemos el firme compromiso de favorecer al sector agrario con medidas estructurales, y el agua es un factor clave. Es esencial para garantizar el futuro del regadío. Por este motivo, la Conselleria no solo es consciente de ello, sino que actúa, destina recursos y lo integra en la planificación».
Fernández ha hecho un repaso de la situación de todas las balsas de riego con agua regenerada y ha expuesto la situación de las comunidades de regantes. Además, ha detallado el plan de infraestructuras e inversiones en regadío, que dispone de un presupuesto de 6,5 millones de euros durante 2025. El tema central de la sesión, sin embargo, ha sido la presentación del informe técnico sobre las necesidades hídricas para el riego según tipo de cultivo y por isla, elaborado por la Dirección General de Agricultura. Este documento, basado en el método FAO Penman-Monteith y en los datos climáticos del Servicio de Información Agroclimática para el Regadío (SIAR), establece las dotaciones mínimas y máximas recomendadas en m³/ha/año por grupos de cultivos en Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera. «Esta herramienta será clave para la revisión del Plan Hidrológico de las Illes Balears y para garantizar una asignación eficiente de los recursos hídricos en un escenario climático», ha remarcado el director general.
Respecto a este punto, el director general de Agricultura ha informado que, con la situación actual y según los cálculos establecidos en el Plan Hidrológico, la agricultura en Mallorca absorbe el 25 % del total de los recursos hídricos. Ahora, con los datos que se han calculado a partir del informe elaborado por la Conselleria, se aspira a una dotación máxima del 29 %. En Menorca, la situación actual es del 18 %, con una previsión máxima del 31 %; en Ibiza, el porcentaje actual se sitúa en el 12 %, con una dotación máxima del 21 %, y finalmente, en Formentera, la cifra actual es del 7 %, con una dotación máxima prevista de hasta el 19 %. En este sentido, Fernández ha manifestado que «queremos que el sector disponga de una reserva de recursos hídricos de al menos el 25 % del total de los recursos disponibles, con el objetivo de garantizar su viabilidad y posibilitar el crecimiento de la superficie de regadío».
Para estos cálculos, ha explicado Fernández, se ha utilizado el sistema oficialmente establecido (método FAO Penman-Monteith), que valora distintos indicadores. En concreto, se han analizado los datos de los últimos diez años sobre la temperatura media, la media de las precipitaciones, las necesidades hídricas específicas de cada cultivo durante su ciclo de crecimiento habitual y la evapotranspiración. Este último factor aumenta en condiciones de cambio climático y, por tanto, también aumentan las necesidades hídricas. Tras el debate con el sector, se ajustará la propuesta de manera que se contemple todavía más los efectos del cambio climático. En concreto, se introducirán como variables, la eficiencia en el sistema de riego, el aumento de la demanda de agua debido al incremento de las temperaturas, e incluso, el agua extra que se requiere cuando hay un exceso de salinidad.
En cuanto al ganado, igualmente afectado por el aumento de las temperaturas, el director general ha indicado que, una vez hecho el cálculo de las necesidades hídricas, se ha determinado en esta primera propuesta que se necesitan 2,1 hectómetros cúbicos de agua al año para el mantenimiento del ganado actual de las Islas Baleares.
«Toda esta información es clave para una mejor planificación territorial y un uso eficiente de los recursos hídricos, lo que refuerza la sostenibilidad del sistema agrario. También proporcionará seguridad a las comunidades de regantes y a las explotaciones, y permitirá establecer escenarios agronómicos realistas y adaptados al cambio climático», ha señalado Fernández. Asimismo, ha insistido en que la Conselleria ya impulsa proyectos que facilitan una mejor interpretación de las condiciones agroclimáticas, entre los que destaca la Red de Estaciones Meteorológicas —que, a partir de los datos climáticos, permite predecir la llegada de enfermedades y plagas y aplicar tratamientos preventivos— o el sistema de teledetección de sequías.
Investigación y adaptación
Durante la reunión también se ha compartido el informe de la Conselleria, que recoge las actuaciones en curso para promover una ganadería más sostenible y adaptada. Destacan iniciativas como la implantación del registro ECOGAN, para calcular emisiones, la creación de un banco de tierras de pastos, el fomento de la economía circular y la participación en proyectos europeos para valorar el papel de los pastos como sumideros de carbono, entre otros.
La gerente del IRFAP también ha expuesto las líneas de investigación orientadas a la adaptación y mitigación del cambio climático en el sector agrario. El Instituto impulsa proyectos de innovación centrados en la eficiencia energética en el riego, variedades más resistentes o la gestión de los suelos y los sistemas agroforestales. La Comisión valorará en próximas sesiones su integración dentro de la estrategia de transición agroecológica de las Islas Baleares.
Una comisión con visión estratégica
Cabe recordar que la Comisión, impulsada por el Govern en diciembre de 2023, tiene como misión coordinar la adaptación del sector primario ante el cambio climático con una perspectiva transversal y participativa. Simonet ha destacado que «el sector primario balear no solo es víctima del cambio climático, sino que también puede ser un actor clave en su mitigación, mediante prácticas agrícolas y ganaderas sostenibles. Los agricultores son los primeros aliados para afrontar este reto, ya que son gestores del territorio, generadores de paisaje y sumideros de carbono».
«Ante los retos del cambio climático, se debe actuar con rigor técnico, realizar inversiones reales y mantener un diálogo constante con el sector. Esta Comisión es la herramienta para hacerlo posible, con una estrategia que atienda las necesidades reales del sector», ha concluido el conseller Simonet.
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