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Razas autóctonas de las Illes Balears

Caballo mallorquín


Características más destacadas

La cabeza es alargada, seca y descarnada, de tamaño medio con tendencia a grande, con las orejas cortas, derechas y pobladas por dentro. Los ojos son oscuros y de mirada viva, con unas acusadas órbitas oculares. El morro es ancho y fuerte, con los ollares poco destacados.

El cuello es corto y profundo, no muy grueso. La crinera es abundante y su pelo grueso y duro. El pecho es ancho y el costillar arqueado. El dorso es recto, pero con tendencia al ensillado con la edad. La grupa es larga e inclinada y, en general, de musculatura plana.

Caballo mallorquín - Características más destacadas

Las extremidades están bien aplomadas y, en general poco musculadas, con cuartillas largas y oblicuas, bien provistas de pelo. Las rodillas y corvejones son amplios y fuertes, así como también los cascos.

La cola es de inserción baja, larga y de pelo largo y duro.

El color del pelo es negro, en todas sus variantes, lo que confiere al animal un aspecto elegante y serio. Se admiten pequeñas manchas en la cara, en forma lucero o estrella.