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Salud Infantil

Cuidados del oído e higiene nasal

Higiene nasal

Es muy importante realizar una correcta higiene nasal para evitar la acumulación de mucosidad y la aparición de posibles otitis y/o catarros. Debe realizarse de la siguiente manera:

  • Sonarse la nariz correctamente: tapar con un pañuelo uno de los orificios nasales y soplar por el otro orificio de manera suave. Después tapar el otro orificio y soplar por el que queda libre. Al terminar, lavarse las manos para evitar la propagación de gérmenes. 
  • Realizar lavados nasales con soluciones salinas: farmacéuticas (sueros salinos o agua de mar) o caseras (en 250 ml de agua templada poner una cucharadita de café rasa de sal marina).
    Tras sonarse los mocos, se inclina la cabeza hacia un lado y se irriga la fosa nasal que queda arriba, con una jeringa con 5 cc de solución salina o agua de mar (algunos preparados farmacéuticos ya traen dosificador) y posteriormente se tapa la fosa nasal. Después se repetirá el proceso por la otra fosa nasal. Por último, sonarse la nariz correctamente.
  • Realizar ejercicios para aprender a soplar por la nariz (siempre bajo la supervisión de un adulto) para conseguir sonarse los mocos correctamente y evitar sorberlos:
    • Apagar velas soplando por la nariz y manteniendo la boca cerrada.
    • Hacer bolas que pesen poco (papel, celofán, papel higiénico…) y moverlas soplando por la nariz con la boca cerrada. Se pueden hacer carreras para que sea más divertido para el niño.
    • Colocar un espejo bajo la nariz y expulsar el aire por ambos orificios nasales con la boca cerrada. El espejo debe quedar empañando de vaho.
    • Hinchar globos con la boca para fortalecer la musculatura de la zona.
       

Cuidados del oído

  • Tras el baño o ducha basta con secar la parte externa de la oreja. No hay que limpiar el conducto auditivo ni introducir bastoncillos de algodón u o otro tipo de objeto, ya que se corre el riesgo de dañar el oído. Tampoco hay que aplicar productos como gotas o espráis comerciales sin prescripción médica.
  • Sonarse la nariz correctamente y realizar ejercicios para aprender a soplar por la nariz.
  • Evitar sorber los mocos para mantener una buena ventilación entre nariz y oídos.
  • Realizar lavados nasales en caso de mucosidad nasal.
  • En verano se recomienda ir a la playa, ya que el agua del mar favorece la salida del moco.
  • Cuando al salir del mar o la piscina se tenga la sensación de taponamiento en los oídos, inclinar la cabeza hacia el lado del oído taponado para ayudar a expulsar el agua que pueda haberse introducido en el conducto auditivo. Si lo indica el médico, pueden utilizar tapones para evitar la entrada de agua.