Cuando el aprendizaje sale del aula y se pone al servicio de la comunidad, pueden ocurrir cosas como recuperar caminos, proteger especies, preservar oficios tradicionales o hacer el territorio más accesible. Esto es lo que han hecho los 203 alumnos de siete centros educativos de Menorca que este año han participado en el programa de Aprendizaje Servicio (ApS) de s'Albufera des Grau, coordinado por el Centro de Profesorado de Menorca (CEP) en colaboración con el Parque Natural de s'Albufera des Grau y el Consell Insular de Menorca.

Las jornadas de clausura, celebradas los días 12 y 13 de mayo en Alaior, han servido para que el alumnado compartiera los proyectos desarrollados a lo largo del curso con el resto de centros participantes, en un espacio pensado para el intercambio de ideas, experiencias y aprendizajes.

Los centros que este año se han incorporado al programa son el CC Sant Francesc d'Assís, el IES Josep Maria Quadrado, el CEIP Mestre Duran y el IES Pasqual Calbó, mientras que el CEIP Margalida Florit, el IES Cabo de Levante y el CEIP Castillo de Santa Águeda han completado el segundo año dentro del proyecto.

Los trabajos presentados muestran la diversidad de miradas con las que el alumnado puede acercarse al territorio ya las necesidades de la comunidad desde el contenido curricular de diferentes áreas y materias. Ha habido proyectos centrados en la biodiversidad y el control biológico, como la protección de los murciélagos o la instalación de cajas nido para ayudar a combatir a la procesionaria; iniciativas de restauración ecológica, como la creación de un jardín de mariposas o la producción de planteles y conservación de semillas de plantas autóctonas para s'Albufera des Grau; acciones vinculadas al patrimonio y la memoria colectiva, como la recuperación y señalización de caminos rurales o la creación de un auca sobre el antiguo oficio de carbonero; y también propuestas orientadas a la inclusión y accesibilidad, como una audioguía con materiales adaptados en lectura fácil.

Más allá del resultado final, el programa hace hincapié en el proceso: investigar, detectar necesidades reales, colaborar con entidades y profesionales del territorio y transformar el aprendizaje en una acción útil y un servicio para la comunidad.

La jornada del 12 de mayo, con los centros de primer año, reunió a 111 alumnos y 14 docentes, mientras que la del 13 de mayo, con los centros de segundo año, contó con 92 alumnos y 10 docentes, en una clausura que por segundo año consecutivo ha vuelto a evidenciar el potencial de la escuela como motor de transformación.