En la actividad de terapia ocupacional entrenamos el cuerpo y la mente jugando. Trabajamos la motricidad gruesa con movimientos amplios que mejoran fuerza y coordinación, y la motricidad fina con actividades de precisión para que manos y dedos sigan siendo ágiles.

Además, ejercitamos la coordinación oculo-manual para que ojos y manos trabajen en equipo, y la organización espacial para entender y manejar mejor el espacio que nos rodea.

Porque cada actividad, por pequeña que parezca, ayuda a mantener la autonomía… ¡y además nos lo pasamos bien!