Durante la mañana hemos paseado por los diferentes puestos de artesanía, disfrutado del ambiente festivo y conocido algunas de las costumbres más representativas de la isla. También hemos podido ver el desfile de carros tradicionales y una exhibición del Ca Eivissenc, donde descubrimos más sobre esta raza autóctona y sus características.
Uno de los momentos más divertidos fue cuando tuvimos la oportunidad de probar “el tir amb bassetja”. Nos explicaron que, siglos atrás, los honderos baleares eran considerados algunos de los mejores del Mediterráneo y que su gran destreza con la honda fue clave en numerosos enfrentamientos a lo largo de la historia. Además, conocimos la historia de una mujer de 90 años que sigue siendo una auténtica referente en esta disciplina, demostrando que las tradiciones pueden mantenerse vivas generación tras generación.
Ha sido una jornada muy enriquecedora en la que hemos compartido tiempo en grupo, conocido mejor nuestras raíces y disfrutado de una actividad diferente al aire libre, favoreciendo la participación en la comunidad y el disfrute de un ocio saludable.