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29/02/2024
Discurso del Día de las Illes Balears
Discurso del Día de las Illes Balears

Majestad,

Galardonados con el premio Ramon Llull,

Presidenta del Congreso,

Presidente del Parlamento,

Delegado del Gobierno,

Alcalde de Palma,

Secretarios de Estado,

Comandante general,

presidente de los cuatro consells insulares,

Otras autoridades y público presente en este acto,

Muchísimas gracias a todos para acompañarnos en este acto de entrega de las distinciones de la Comunidad Autónoma con motivo de nuestro Día.

Del Día de las Illes Balears.

De este día en el que conmemoramos la constitución ya hace 41 años de Mallorca, Menorca, Eivissa y Formentera como comunidad autonòma de les Illes Balears, con la aprobación y entrada en vigor de nuestro Estatuto de Autonomía.

Una autonomía que nos permite reconocernos como pueblo, como un pueblo singular, con un carácter definido por el hecho de ser unas islas, de estar rodeados por el mar, por el peso de nuestra historia, para tener una cultura genuina y una lengua propia, por ser una tierra abierta al mundo y a la vez aferrada a sus raíces, y que nos permite conjugar esta realidad dentro del proyecto común de una España plural y diversa.

Una autonomía que debemos a toda una generación de hombres que, desde el entendimiento y la concordia, trabajaron para que hoy seamos lo que somos. Una generación de hombres referentes como quien fue presidente del Consejo General Interinsulal y del Parlamento, Jeroni Albertí Picornell, a quien hoy día tenemos el deber y la obligación de recordar.

Una autonomía que nos une y que nos identifica.

Una autonomía que define aquello que somos.

Somos islas. Somos el mar Mediterráneo que nos rodea, el mar que vivimos con pasión y con intensidad, el mar que vemos alejarse infinito en el horizonte, el mar que nos aísla y que al mismo tiempo nos acerca y nos une a las cuatro islas.

Somos la añoranza de cuando no estamos, somos la mirada que al volver piensa 'ya estamos en casa' cuando desde la ventana del avión o del barco, ya vemos dibujándose la silueta de cada isla.

Somos los recuerdos de nuestra niñez. De estar en casa de nuestros abuelos, escuchando sus historias de un tiempo atrás, de tradiciones que pasan de generación en generación, del tacto de sus manos, que dan testigo de toda una vida de trabajo y de esfuerzo.

Somos aquel rumor de las olas en la playa, la sal en nuestra piel, el olor del mar y la calidez del rayo de sol que nos deslumbra, mientras los pies se adentran dentro de la arena.

Somos el silencio tranquilo de los bosques de la Serra de Tramuntana, el verde imponente, la sombra de los pinos, la humedad que penetra a nuestros huesos en invierno.

Somos los pasos de nuestra tierra en el campo, la tierra labrada, somos las ramas que dan su fruto, la flor que sale del almendro y que sale del naranjero, somos el corazón de la almendra, somos el balido de la oveja, somos, hoy más que nunca, nuestro campo y nuestra payesía, que debemos ayudar en su rentabilidad porque quieren vivir de su trabajo. 

Somos los jóvenes que viven disfrutando el presente, conscientes del pasado y con aspiraciones de futuro. Somos las ganas de iniciar un proyecto de vida, de comprarse una casa y formar una familia, como estos últimos ocho meses han podido hacer, ahorrándose el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, más de 250 jóvenes de estas islas.

Somos las familias y su papel crucial en nuestra sociedad, donde todos podemos ser lo que somos. Estamos orgullosos de una educación 0-3 gratuita para todo el mundo y trabajamos desde el diálogo con los agentes sociales, con una futura ley balear de conciliación y corresponsabilidad.

Somos el espíritu emprendedor de generación tras generación, que a pesar de la prudencia de nuestro carácter, nos empuja a arriesgar, por la ambición de seguir la estrella de quienes nos preceden y de los que quieren invertir y generar oportunidades, quitándoles burocracia desde la simplificación administrativa.

Somos turismo, somos hospitalidad, somos unas vacaciones, somos referentes en todo el mundo, somos recuerdos y fotografías de veranos pasados, de visitas que siempre serán bienvenidas. Somos un modelo que se exporta a todo el mundo, un hub de innovación, somos formación en la excelencia profesional, y trabajamos en la calidad y la sostenibilidad, desde los incentivos y no desde la prohibición.

Somos mujeres valientes y luchadoras. Somos hijas y nietas de mujeres campesinas, de tejedoras y de pioneras. Somos una sociedad que avanza hacia la igualdad. Somos porque fueron.

Somos las ganas de transmitir las enseñanzas de toda una vida a nuestros hijos, somos su educación, los valores de la empatía, del respeto, de la excelencia y de la palabra; somos las escuelas, que merecen mejores infraestructuras, y somos la vocación de los maestros, que reivindican menos burocracia y recuperar la cultura del esfuerzo.

Somos la vejez, la experiencia, recuerdos de toda una vida, somos una tierra que ha cambiado, pero que nunca olvida de allá de donde viene.

Somos los abuelos y padres que trabajaron toda la vida pensando en el mañana de los suyos, en dejarlos protegidos y seguros, en dejarles aquel rinconcito, aquel trozo de tierra o aquella caseta. Por eso, es de justicia que más de 2.500 familias se hayan ahorrado en ocho meses el Impuesto de Sucesiones. Aquel impuesto al esfuerzo, el sacrificio a la renuncia, el impuesto que más atacaba nuestra manera de ser.

Somos el bienestar, somos la paz, somos la calma y el equilibrio, los que trabajamos con vocación por la salud mental.

Somos los que cuidamos, los que estamos al lado en las luchas más difíciles, los que acompañamos hasta el final del camino, los que damos consuelo. Somos lo que cogemos fuerte de la mano antes de despedirnos por siempre, somos ahorrar el sufrimiento e irse con tranquilidad. Somos la vida digna hasta el final. Somos las curas paliativas a las cuales ha dedicado toda su vida el doctor Enric Benito.

Somos talento en la ciencia y en la investigación, somos los que buscamos respuestas, los que queremos conocer el entorno natural que nos rodea, los que siempre miramos hacia el futuro, somos mujeres que rompemos techos de vidrio, somos la tarea pionera y referente de la profesora del IMEDEA, Beatriz Morales Nin.

Somos responsabilidad, el trabajo para prevenir, para garantizar un recurso tan esencial como es el agua en nuestras islas, somos rigor, somos la visión técnica y objetiva del ingeniero, somos la aportación siempre sensata en un reto crucial de estas islas como el agua, de José Antonio Fayas.

Somos luz, somos energía, somos la corriente que lo alimenta, somos innovación, somos tecnología, somos vanguardia, somos conocimiento, somos un conocimiento que exportamos, somos coger el relevo de la empresa familiar y convertirla en una empresa referente en todo el mundo, somos el trabajo de toda una vida de un hombre bueno, de Gabriel Sampol.

Somos una sociedad entregada con los más vulnerables, sensible y que genera oportunidades para todos, como lo hace desde hace 60 años con las personas con discapacidad desde que son niños hasta su inserción laboral, la organización Mater.

Somos todo corazón, somos vocación, somos sensibilidad, somos compromiso con la sociedad, somos entregarse a una causa solidaria, para mejorar nuestro círculo, nuestro pueblo, nuestra isla, sin otra recompensa que no sea el amor y el aprecio de todos los formenterenses hacia la extrañada Teresa Costa.

Somos perseverancia, somos autoexigencia, somos espíritu de superación y somos trabajo en equipo. Somos sueños, como aquel que un día tuvo Miquel Jaume, que un equipo humano brillante ha sabido seguir y que hoy con sus éxitos ha conquistado el mundo, victoria a victoria del Illes Balears Palma Futsal. Somos la capital del mundo del futbol sala. Y somos la sonrisa después de la victoria, somos el último esfuerzo, somos techos de vidrio que se desmenuzan, con cada parada, con cada pelota ganada, con cada gol, somos niñas que ya tienen sus referentes, somos la copa del mundo de fútbol femenino levantándose al cielo en las manos de Cata Coll y Mariona Caldentey. Sí, somos tierra de campeones y de campeones.

Somos cultura, somos la inspiración de artistas y escritores, somos un pueblo que cultiva su alma, que se expresa libremente, que es capaz de impresionar a todo el mundo. Somos la Llotja, que deja de estar cerrada y abre las puertas a artistas de todo el mundo y que ha recibido 210 mil personas. Somos la visión de impulsar hace veinte años un museo de arte contemporáneo en el baluarte de la puerta de Santa Catalina y las más de 700 obras de arte del Museo Es Baluard, nacido gracias al impulso de las administraciones y Pere Serra.  Somos también la vocación y aspiración continúa de hacernos reflexionar, de dar a conocer desde la iniciativa privada durante 35 años el talento de artistas de aquí y de fuera de la Galería Xavier Fiol.

Somos la mirada hacia atrás, somos la fe, somos las tradiciones, somos la cultura popular de cada una de nuestras islas, somos la divulgación de la cultura ibicenca, que toda su vida ha estudiado y compartido Joan Planells Ripoll.

Somos la delicadeza, somos el gusto, somos la belleza, somos la elegancia, somos el saber combinar la experiencia aprendida fuera y el retorno a nuestras raíces, somos nuestros tejidos. Somos el genio y los diseños de 30 años de Sebastià Pons.

Somos las ventanas abiertas y las persianas cerradas, somos la corriente que hace volar las cortinas, somos la cajonera y somos el sinfonier, somos la mirada que mira al pasado e intenta entender si aquello que somos es aquello que éramos, somos compartir y divulgar todo aquel conocimiento, como hizo una mujer apreciada, reconocida y estimada cómo Maria José Massot.

Somos la fuerza imparable de cuando todos nos unimos alrededor de un proyecto, somos la conservación de nuestro patrimonio histórico, somos el trabajo conjunto de toda la sociedad menorquina hasta lograr el reconocimiento de registrar el pasado octubre los 1.586 yacimientos del conjunto de la Menorca Talaiòtica, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Somos la intensidad y la fugacidad de aquel amor de verano, de días de playa, somos el amante que cuando se despide suplica para no ser olvidado ni siquiera un momento y seguir unidos los dos gracias a los recuerdos, de la canción desde la voz, desde el alma y el sentimiento a flor de piel durante cincuenta años de trayectoria musical de Lorenzo Santamaría.

"Sed quién sois", dijo el maestro Costa y Llobera.

Y hoy somos.

Somos unas islas que nadie puede parar, somos unas islas abiertas, dinámicas, que somos locomotora, somos unas islas de gente valiente, somos el esfuerzo, somos lo excelencia, somos la ambición.

Somos unas islas que no agacharán nunca la cabeza.

Somos unas islas que no quieren ser más que nadie, pero tampoco permitiremos que se nos haga de menos.

Somos unas islas que solo piden aquello que consideren justo.

Que pidan que se reconozca su insularidad y que se compense en consecuencia, para garantizar los servicios a nuestros ciudadanos, para permitir que nuestras empresas puedan competir en igualdad de condiciones, y para garantizar nuestra autonomía.

Unas islas que pedirán la financiación que les corresponde y el respeto a la autonomía fiscal para bajar impuestos y cumplir con la voluntad de los ciudadanos. Estaremos atentos a los intentos de centralismo jacobino que atacan a nuestra autonomía, este que celebramos hoy.

Somos unas islas que no quieren pagar la factura de otros;

somos unas islas que creemos en la igualdad, en la libertad, en el estado de derecho y en nuestra Constitución, y la defenderemos más que nunca.

somos unas islas que defenderemos el equilibrio con nuestra manera de vivir y nuestra idiosincrasia, con la conservación de nuestro mar y nuestra costa.

Somos cuatro islas con diferentes realidades, pero que compartimos un mismo sentimiento.

Somos los de aquí, los que están fuera pero nunca olvidan estas islas, y somos los que aquí han encontrado su casa.

Somos el corazón y la esencia del Mediterráneo.

Somos el epicentro y la vanguardia del Mediterráneo.

Y somos nosotros.

somos nuestros abuelos, nuestros padres,

somos los amigos,

somos nuestros hijos y nuestros nietos.

Somos lo que queremos. Y queremos lo que somos.

Y para acabar,

Somos la esposa, la madre, la abuela y la hermana que descubre durante décadas, año tras año, estas islas con su familia, que encuentra en nuestros rincones y calles un refugio, que encuentra la intimidad y la discreción, que conserva aquí recuerdos de toda una vida, que transmite a sus nietos la pasión por nuestro mar, que se interesa por nuestra cultura, por nuestras gentes, que se preocupa por los más vulnerables, que se sumerge en la vida de estas islas hasta convertirse, para todos nosotros, en una mallorquina más, en una ciudadana más de nuestras islas.

Por esa estima, por su compromiso social con entidades de nuestras islas, por ser anfitriona y embajadora de nuestras islas en el mundo, es un honor distinguir hoy a Su Majestad la Reina Doña Sofía con la máxima distinción de nuestra Comunidad, merecida desde hace mucho tiempo: la Medalla de Oro de las Illes Balears.