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8 de septiembre de 2017
Discurso de la presidenta de las Illes Balears en el acto de apertura del año académico 2017-2018 en la Universitat de les Illes Balears
Discurso de la presidenta de las Illes Balears en el acto de apertura del año académico 2017-2018 en la Universitat de les Illes Balears
Dignísimas autoridades,

Magnífico rector,

Amigos y amigas,

Buenos días a todos,

Todo inicio de un proyecto, todo comienzo, suele ser también una etapa de ilusión, de acumulación de coraje y también por qué no decirlo de un cierto vértigo. Me gustaría empezar estas palabras de inicio de curso recordando a todos los alumnos que este curso 2017-2018 empezarán por primer año en la universidad.

Para todos ellos, cada uno con sus circunstancias, este año será importante y dejará huella en el resto de sus vidas. La universidad es mucho más que una institución académica. Y el paso por la universidad va más allá de aprobar una serie de cursos por obtener, finalmente, un título. La universidad es un espacio de reflexión, de libertad, de investigación, de descubrimiento de nuevas ideas y culturas, nuevos paradigmas y maneras de hacer... de nuevas experiencias.

Estos alumnos empezarán las clases en una institución que, durante los próximos años, será su espacio académico de referencia. Académico y, en muchos casos, también vital, donde encontrarán referentes con los cuales avanzarán a lo largo de su vida.

Después de oír la lección magistral de la doctora Alicia Sintes, la mujer que ha hecho visible el tejido del universo con la detección de las ondas gravitacionales, no tengo ninguna duda que es uno de estos referentes.

La doctora Sintes es la prueba de donde puede llegar una persona con perseverancia, sueños y talento, a pesar de nacer en una tierra pequeña, donde el universo y sus estrellas, hasta hace nada en términos cósmicos, eran el calendario de las cosechas o donde se pensaba que estaba escrito nuestro destino. La voluntad individual de Alicia Sintes ha sido el motor con el cual ha podido llegar a la cima de su campo de investigación. Gracias a su perseverancia, como decía, pero también -no lo olvidemos- gracias a nuestro sistema público educativo, del cual la universidad es el faro.

Y por eso quiero remarcar la responsabilidad que tiene nuestra joven universidad en el destino de nuestras islas: la responsabilidad de ofrecer el conocimiento que nos permita encontrar el lugar que nos corresponde en un mundo que lucha entre el impulso globalizador y el miedo aislacionista. Unas amenazas que andan en sentido contrario a lo que somos en las Illes Balears, una cultura de mentalidad abierta, lugar de acogida y de conexión con el mundo.

El gobierno que tengo el honor de presidir empezó un nuevo proyecto ilusionante hace más de dos años. Desde el principio, uno de sus pilares fundamentales ha sido el de volver el papel primordial a la educación. Y, por lo tanto, también a la educación superior, pública y de calidad.

Una de las mayores responsabilidades que tiene un gobierno es la de proteger e impulsar el sistema público de educación. Proteger, sí. Porque la última crisis económica ha sido el escenario de una batalla ideológica: los servicios públicos han tenido que defender y justificar su necesidad ante andanadas privatizadoras que encontraron en la fe de los recortes una energía que todavía perdura.

Decía nuestro querido Carles Capdevila que “la democracia necesita para su supervivencia ciudadanos bien educados. La meritocracia y la justicia social y el acceso a los estudios y a los puestos de trabajo no sólo son moralmente indiscutibles. Lo son desde el punto de vista más pragmático. La receta es educación y educación y, en caso de duda, más educación”.

Con este espíritu, hemos luchado por recuperar los niveles que tenía la educación pública antes de la crisis y, al mismo tiempo, seguimos insistiendo y exigiendo un sistema estable que dé garantías. Sólo el hecho de que la Selectividad de septiembre, que hoy precisamente finaliza, aparezca y desaparezca de los planes educativos de una manera bastante arbitraria es un ejemplo de las carencias que tenemos y que deben ser resueltas.

Por eso, desde el Govern de les Illes Balears trabajamos para conseguir un pacto educativo, tanto en el Estado como en nuestras islas, que dé estabilidad al sistema. Aquí, ya hemos dado pasos importantes como gobierno, asumiendo el trabajo hecho por Illes per un Pacte y por el Consejo Escolar y trasladándolo al Parlamento para que el acuerdo social sea también político.

Desde el Govern, creemos que la necesaria reforma en profundidad del sistema universitario tiene que ser incluida en la agenda de este Pacto por la Educación, a nivel estatal y a nivel autonómico.

En mi primer discurso en esta misma sala me comprometí a recuperar la calidad y el protagonismo del sistema público de educación. A extender la mano a toda la comunidad educativa para trabajar juntos para fortalecer la calidad educativa e investigadora de esta institución.

Y así lo hemos hecho y lo hacemos. Hemos aumentado el presupuesto que destinamos: en los primeros dos años de legislatura, el presupuesto destinado a los estudios universitarios se ha visto incrementado en más de un 10 por ciento. Una subida que nos ha servido para sacar adelante proyectos que hemos construido a partir del diálogo y la colaboración con los profesionales de la UIB.

Y en este punto, quiero agradecer la labor que lleva a cabo la Conselleria de Educación y Universidad. Una tarea en la que se han volcado tanto el conseller, Martí March, como el director general, Juanjo Montaño, y los técnicos de la Conselleria de Educación. En colaboración con la Universidad, hemos constituido grupos de trabajo para mejorar la coordinación entre las dos instituciones. Hemos abordado cuestiones clave como la financiación, las titulaciones y la formación inicial del profesorado. Estoy convencida de que con el nuevo equipo del rector Llorenç Huguet el trabajo seguirá siendo intenso e igualmente provechoso.

Ahora ya empezamos a ver los primeros resultados de este trabajo y, por lo tanto, ya podemos hablar de realidades. Tenemos un ejemplo en este curso que empezamos: este año se pondrá en marcha por primera vez el Plan de Mejora de la Formación Inicial del Profesorado. Porque la buena formación de los futuros maestros es imprescindible para alcanzar una educación de calidad.

Aquí mismo, ahora hace dos años, mostré nuestro compromiso de poner en marcha los nuevos estudios de medicina. Hoy, nos podemos felicitar porque hemos hecho realidad una demanda histórica y cada vez estamos más cerca de dar la bienvenida a la que será la primera promoción de médicos titulados en la Facultad de Medicina de la Universidad de las Illes Balears.

También hemos querido acompañar a los universitarios que, cuando acaban los estudios, tienen dificultades por encontrar un trabajo cualificado y adaptado a su formación. El curso pasado pusimos en marcha el programa “Jóvenes Cualificados”, que ha ayudado a más de 300 jóvenes a obtener su primer trabajo. Este curso, como bien ha recordado el rector, hemos multiplicado las ayudas y queremos llegar a 800 nuevos trabajadores, una parte de los cuales trabajarán aquí, en la Universidad. Porque uno de nuestros objetivos es retener al talento que tenemos en nuestras islas.

Y, finalmente, también quería evidenciar una realidad que algunos rehúyen: el papel que ha tenido y tiene la Universidad de las Illes Balears en la normalización y la difusión del uso de nuestra lengua, el catalán. Nadie puede obviar o no negar a la UIB su condición de garante e impulsora de nuestro patrimonio lingüístico. De la misma manera que el compromiso del Govern actual en la defensa de nuestra lengua es firme y claro.

Es lo que hemos hecho y conseguido. Pero siempre tenemos que aspirar a más y con este espíritu encaramos los próximos meses.

La modernización del sistema universitario es un objetivo en el horizonte 2015-2020, que se tiene que abordar a partir de un consenso entre las universidades, las comunidades autónomas y la Administración general del Estado. La financiación universitaria, la transparencia, la rendición de cuentas y la gobernanza son ejes fundamentales por donde hay que avanzar.

Por eso, para el ejercicio de 2018, desde el Govern implantaremos un nuevo modelo de financiación de la Universidad. Así, además de la transferencia ordinaria con una serie de partidas con objetivos concretos pactados entre Govern y Universidad, se añadirá una financiación por resultados a través de indicadores objetivos en las áreas de formación académica, investigación, transferencia de conocimiento y gestión. Con este cambio de modelo queremos potenciar el papel de la UIB como una institución universitaria transparente, competitiva y de excelencia.

También me quiero comprometer con la construcción del edificio Interdepartamental 2 durante los años 2018 y 2019, un objetivo muy reivindicado por parte de la UIB en los últimos años. Este edificio albergará los estudios de Ciencias de la Salud y será cofinanciado con fondo FEDER.

Señoras, señores,

Una sabia pedagoga, Pilar Benejam, dijo que “la primera base de la pedagogía es tener una idea de qué sociedad quieres”. Otro sabio, Joan Mascaró i Fornés, dijo que “de unos individuos buenos y fuertes sale una sociedad buena y fuerte”.

Sociedad, educación y futuro son términos indisociables; el uno no se puede entender sin el otro. La universidad toma su sentido en tanto que se relaciona con el resto de la sociedad. De la universidad tienen que salir unos individuos buenos y fuertes, como decía Fornés. Porque lo que queremos conseguir es una sociedad mejor.

Es por eso que, desde su independencia, la UIB también debe adaptarse a los cambios que la sociedad nos reclama. Se impone una nueva manera de gestionarla y de entenderla. Más transparente, más abierta y permeable a los cambios que lleva implícitos la evolución de una sociedad de cada vez más global y más interconectada.

La universidad es uno de los motores más poderosos de nuestra sociedad. Aquí se forman los nuevos hombres y mujeres, buenos y fuertes, libres, creativos y cultos que serán los protagonistas del futuro de nuestra sociedad.

Mencionaba al principio que somos una tierra pequeña. Pero somos una tierra de espíritu emprendedor que necesita las herramientas necesarias para ser cada vez mayor. Y mayor no sólo significa crecer cuantitativamente. La Universidad de las Illes Balears debe liderar el camino hacia una sociedad más solidaria y justa en la que todo el mundo pueda desarrollarse como persona y ciudadano en plena igualdad.

Os deseo un bueno y provechoso curso 2017-2018.

Muchas gracias.