El sector del vino de las Illes Balears consolida la perspectiva de expansión productiva y la capacidad inversora
El sector del vino de las Illes Balears consolida la perspectiva de expansión productiva y la capacidad inversora
Durante las últimas semanas se han resuelto tres cuestiones importantes para el sector, una de ellas es que el archipiélago dispondrá este año de nuevas autorizaciones de plantación para 16,29 hectáreas más de viñedo El director general, Fernando Fernández: «Estas resoluciones suponen un impulso para que el sector vitivinícola pueda continuar adelante con una actividad ya arraigada en el archipiélago». Además, ha reiterado que la Conselleria «trabaja conjuntamente con el sector para garantizar la rentabilidad de las explotaciones, de las cuales salen productos de calidad»

El sector del vino de las Illes Balears consolida la perspectiva de expansión productiva y la capacidad inversora. Durante las últimas semanas, la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural (entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Medio Natural, y las comunidades autónomas) ha resuelto tres cuestiones importantes para el sector del vino. Las Illes Balears dispondrán de nuevas autorizaciones de plantación para 16,29 hectáreas más de viñedos. También se han aprobado, por un lado, inversiones en modernización de bodegas por valor de 7,5 millones de euros y, por otro, fondos de reestructuración y reconversión de viñedos para más de 200 hectáreas.
El director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández, ha explicado que «estas resoluciones suponen un impulso para que el sector vitivinícola pueda continuar adelante con una actividad ya arraigada en el archipiélago». Además, ha reiterado que la Conselleria «trabaja conjuntamente con el sector para garantizar la rentabilidad de las explotaciones, de las cuales salen productos de calidad».
En el caso concreto de las nuevas autorizaciones de plantación, se trata de un procedimiento anual que gestiona el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, basado en la normativa europea y mediante el cual se reparten únicamente las hectáreas correspondientes a un aumento del potencial vitivinícola de como máximo un 0,1 % del total de la superficie de viñedo del Estado.
Este mecanismo tiene como objetivo asegurar un crecimiento ordenado de las plantaciones de viñedo en toda España, de manera que el potencial productivo se ajuste razonablemente a la demanda de consumo. Según esta normativa, sólo pueden hacerse nuevas plantaciones con una autorización expresa, obtenida anualmente a través de tres vías: nuevas plantaciones, replantaciones de viñedos arrancados o conversión de derechos antiguos.
En el caso de las Illes Balears, esta superficie se distribuirá entre la Denominación de Origen Protegida (DOP) Binissalem, la DOP Pla i Llevant y las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP). Concretamente, de las 16,29 ha autorizadas, a las DOP les corresponden 11 ha y las otras 5,29 ha a las IGP. Fernández ha matizado que «solo con este mecanismo el archipiélago ha incrementado la superficie de viñedo en 100 hectáreas en los últimos cinco años». Los beneficiarios de estas nuevas plantaciones tienen tres años para ejecutarlas.
El director general ha explicado que «mientras que hay DOP en España, como Rioja o Ribera del Duero, que ya hace varios años que han limitado prácticamente todas las nuevas autorizaciones de plantación, en las Illes Balears consideramos que el sector aún tiene margen de crecimiento siempre que sea ordenado». Además, ha añadido: «Consideramos que los criterios de reparto protegen el modelo social y profesional del sector». Precisamente, en este sentido, ha añadido que «los criterios de puntuación son muy estrictos. Se prioriza, en primer lugar, las solicitudes presentadas por jóvenes que se incorporan por primera vez al sector del vino; en segundo lugar, los jóvenes ya incorporados que solicitan nuevas hectáreas para ampliar sus explotaciones hasta una dimensión viable; en tercer lugar, las explotaciones medianas, de entre cuatro y ocho hectáreas en el caso de las Illes Balears; y como cuarto y último criterio de puntuación, las explotaciones pequeñas de hasta cuatro hectáreas en el archipiélago».
Concretamente, las hectáreas autorizadas en Baleares (16,29 ha) son más que las adjudicadas a Aragón (13), Navarra (8), La Rioja (8) y Galicia (7). Cabe destacar que, de las hectáreas concedidas, tres serán para jóvenes nuevos viticultores. Por otro lado, de esta concesión serán beneficiarios 14 de las 17 solicitudes presentadas.
Una segunda cuestión importante ha sido la resolución de la línea de Inversiones en Modernización de Bodegas. Una línea incluida también en el Instrumento Sectorial del Vino y que se reparte cada año a través del mismo sistema. Las comunidades autónomas reciben las solicitudes y son las que las valoran y puntúan, y los fondos los reparte el Ministerio. Según Fernández, «los datos en esta convocatoria de 2025 han sido realmente muy satisfactorios». Se han aprobado 8 expedientes de bodegas con inversiones previstas por valor de 7.009.093,61 euros, y los fondos asignados para la primera anualidad son de 2.001.461,49 euros, lo que equivale a un 38 % de subvención. Esto supone que el archipiélago recibe el 2,75 % de los fondos repartidos. Un dato que Fernández asegura «demuestra que las Illes Balears están por encima de lo que reciben otras comunidades con un potencial vitivinícola mayor». Cabe destacar que, salvo un proyecto importante en inversión, los otros siete representan inversiones medianas o modestas en innovación y modernización de los procesos productivos.
También se han repartido los fondos correspondientes a la línea de reestructuración y reconversión de viñedo. La Conselleria había comunicado al Ministerio 35 expedientes subvencionables por un valor de más de 589.000 euros. Finalmente, se han concedido 336.570 euros. En este caso, se deberán aplicar los criterios de concurrencia, y quedarán sin subvención las últimas solicitudes puntuadas de acuerdo con los criterios aprobados.
Precisamente, en este sentido, Fernández ha reiterado su desacuerdo con los criterios de reparto de 2012: «Hay comunidades que cubren el 100 % de sus necesidades y otras, como Baleares, se quedan en el 50 %». El director general ha remarcado que «desde el año 2020 reclamamos una revisión profunda de los criterios, que sin duda no se ajustan a la realidad actual. Hemos presentado, en dos ocasiones, diferentes propuestas para su modificación, y poco a poco hemos conseguido que otras comunidades se hayan sumado a esta demanda». Una reivindicación que, según Fernández, ha sido escuchada, porque «la directora general de Producciones y Mercados se ha comprometido a crear un grupo de trabajo, en el mes de septiembre, para redefinir los criterios con el objetivo de que estén aprobados para el próximo reparto». En este mismo sentido, el director general valora que «la medida de reestructuración y reconversión de viñedos es esencial para apoyar la adaptación del sector productivo al cambio climático y, lejos de buscar solo la mayor productividad, desde Baleares se ha presentado al Ministerio una propuesta muy coherente de medidas subvencionables que incluya desde volver a subvencionar el sistema de plantación en vaso —como pedía el sector por estar más adaptado a las condiciones semiáridas de nuestro clima—, hasta la reducción de la densidad de viñedo por hectárea para reducir la competencia de las plantas por los recursos hídricos, o la reconversión a variedades locales o más adaptadas a nuestro clima».
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