El conseller Joan Simonet visita el parque agrovoltaico de Son Moro, una iniciativa experimental que combina la actividad agraria y la producción de energía solar
El conseller Joan Simonet visita el parque agrovoltaico de Son Moro, una iniciativa experimental que combina la actividad agraria y la producción de energía solar
Desarrollado por la empresa mallorquina Energia Neta Son Moro, en colaboración con la Cooperativa de la Terra de Llevant y APAEMA, el proyecto permite el cultivo de hortalizas entre las hileras de paneles solares. Ya se han hecho ensayos con melón, tomate de ramellet y tomate pera

El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, acompañado por el director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández, y por el alcalde de Sant Llorenç, Jaume Soler, ha visitado hoy el parque agrovoltaico de Son Moro, una iniciativa experimental que combina la producción de energía solar con la actividad agraria.
Situado en una finca de 3,5 hectáreas y con una potencia de 3 MW, el parque está promovido por la empresa mallorquina Energia Neta Son Moro, y desarrollado en colaboración con la Cooperativa de la Terra de Llevant y la Asociación de la Producción Agraria Ecológica de Mallorca (APAEMA). El proyecto permite el cultivo de hortalizas entre las hileras de paneles solares, mediante sistemas de riego y estructuras elevadas que permiten la mecanización con tractores de medida reducida. En este sentido, ya se han hecho ensayos con melón, tomate de ramellet y tomate pera, y está previsto que se puedan incorporar nuevas especies según las condiciones de sombra y sol.
El conseller Simonet, que ha hecho un recorrido por la finca, ha trasladado que "desde el Govern valoramos de manera positiva este tipo de iniciativas experimentales, que pretenden compatibilizar la producción de alimentos con la transición energética. Innovar y diversificar es clave para garantizar un futuro viable y sostenible para nuestro sector primario. Ahora se tiene que ver si el proyecto es rentable y, en un futuro, estudiar si se podría llevar a cabo en otras explotaciones de las Islas Baleares". Simonet ha subrayado que "el agrovoltaico puede aportar una segunda fuente de ingresos a los payeses y abrir nuevas vías para la modernización del campo. Por eso, estamos dispuestos a apoyar proyectos como estos, siempre que, como he dicho antes, sean rentables y beneficiosos para el sector".
Por su parte, el director general Fernando Fernández ha recordado que está establecido un grupo de trabajo entre el Ministerio de Agricultura y las comunidades autónomas para determinar las condiciones que marquen qué se considera proyecto agrovoltaico. En este sentido, Fernández ha indicado que "para que esta compatibilidad sea real, la producción agraria tiene que suponer, al menos, el 50% del total. Además, la producción de la parte agraria tiene que ser, como mínimo, un 40% de la que en condiciones normales se produciría en esta misma superficie". Por lo tanto, ha añadido el director general, "hay que continuar investigando y trabajando en este tipo de proyectos. Tenemos que ser muy escrupulosos para que supongan una alternativa real en el sector agrario".
Así, en estos momentos, Son Moro actúa como campo experimental, con el objetivo de determinar las diferentes variables que ayuden a la optimización de la producción vegetal. Entre otros factores, se analizan las especies más adaptables o el porcentaje sol y sombra: "Se quiere comprobar que la sombra que proporciona la instalación eléctrica pueda reducir la necesidad de agua de las plantas, hecho que supondría un ahorro en el riego, sin que afecte la calidad y cantidad de la producción", ha indicado el promotor de la iniciativa, Jaume Sureda.
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