Misión
El MEIIB30 impulsa la gestión estratégica de inversiones hasta 2030.
La Estrategia de Inversiones Islas Baleares 2030 (EIIB2030) nació en 2021 para planificar las inversiones financiadas con los fondos NGEU tras la pandemia.
Sin embargo, la EIIB2030 no prevéia financiación para todos los proyectos definidos, ni más allá de 2026 cuando finaliza la ejecución de los fondos NGEU.
Transcurridos tres años desde la aprobación de la EIIB2030, la sociedad y el tejido empresarial balear perciben que las expectativas de inversión y transformación no están alcanzando el efecto anunciado.
Una nueva mirada
El Govern de las Islas Baleares ha llevado a cabo un análisis exhaustivo para evaluar la viabilidad de mantener el Plan de Inversiones actual hasta su finalización.
Este proceso ha incluido una revisión sistemática del estado de ejecución actual, la identificación de objetivos estratégicos a largo plazo y la definición de las acciones necesarias para alcanzarlos.
El análisis se ha centrado en identificar los elementos clave que deben orientar tanto la estrategia de inversiones actual como la futura.
El análisis destaca la necesidad de una metodología que integre las fuentes de financiación previstas y asigne proyectos al Marco conforme se ejecuten. El MEIIB30 establece un seguimiento integral del ciclo de vida mediante ocho fases.
Ver el análisis del ciclo de vida
El MEIIB30 impulsa la gestión estratégica de inversiones hasta 2030.
Posicionar las Islas Baleares como referente mediterráneo en inversión y sostenibilidad.
El MEIIB30 se sustenta en valores que orientan todas las decisiones estratégicas y de inversión.
El bienestar humano es el eje principal, priorizando la equidad y la inclusión.
La adopción de tecnologías digitales mejora procesos, aumenta la eficiencia operativa y refuerza la competitividad de personas y organizaciones.
Una administración transparente y eficiente fomenta la confianza, refuerza la rendición de cuentas y posibilita la planificación estratégica.
La economía azul integra prácticas verdes y circulares, equilibrando desarrollo y conservación. El MEIIB30 orienta las inversiones hacia un modelo sostenible.
La elaboración de este Marco se ha producido en tres etapas.
Etapa inicial: revisión de la documentación previa, análisis preliminar y propuesta inicial de estructura.
Etapa intermedia: consulta participativa y análisis detallado sistematizado.
Etapa final: redacción y revisión del documento completo, integrando los resultados de las etapas anteriores.

En esta etapa inicial, se ha analizado el plan vigente desde 2021 (EIIB2030), evaluando fuentes de financiación, ejecución de proyectos y retos futuros, concluyendo que no cubre las necesidades de sostenibilidad social, económica y medioambiental de la región. Todo este proceso ha puesto de manifiesto que la EIIB2030 no cubre todas las necesidades detectadas para afrontar los retos del territorio, por lo que se ha optado por desarrollar un nuevo plan: el Marco Estratégico de Inversiones de las Islas Baleares 2030 (MEIIB30).
Del estudio sobre los retos a los que se enfrentan las Islas Baleares en el presente y en el futuro, ha resultado un diagnóstico que presenta una radiografía integral basada en datos 2019–2023.
La economía balear destaca por la fuerte dependencia del sector servicios, especialmente del turismo, que representa cerca del 45% del Producto Interior Bruto (PIB) regional. Esta alta concentración de actividades vinculadas al turismo impacta y condiciona todo el desarrollo económico. Por este motivo, aunque el impacto de la pandemia fue particularmente agudo en las Islas Baleares, con una contracción del PIB del 22,8% en 2020, frente al 10,2% nacional, la gran capacidad del sector turístico hizo posible una recuperación económica posterior notablemente rápida.
Este predominio del sector servicios, que representa el 86,4% del Valor Añadido Bruto (VAB) regional, en el que destacan actividades como el comercio, que aporta el 34,2% del VAB, las actividades inmobiliarias (16,2%) y la Administración pública (15,6%), frente al 77% del conjunto de España, pone en evidencia la necesidad de impulsar la innovación para diversificar la economía y reducir su exposición a las fluctuaciones del turismo.
El mercado laboral en las Islas Baleares, condicionado por la concentración de puestos de trabajo en el sector turístico, también ha experimentado una recuperación notable de la afiliación laboral tras la pandemia, superando los niveles de 2019. Aun así, persisten retos estructurales, como la alta estacionalidad del empleo y una mayor volatilidad en comparación con la media nacional. Otro aspecto destacado fueron las llegadas internacionales, que en 2023 superaron los niveles prepandémicos, con un gasto por turista que alcanzó los 1.116,8 euros de media, lo que pone de relieve un turismo de mayor calidad y valor añadido. Sin embargo, la estacionalidad y la alta dependencia de mercados específicos, como Alemania y el Reino Unido, siguen siendo desafíos estructurales que limitan el potencial de crecimiento sostenible del sector.
En cuanto a la balanza comercial, cabe subrayar que, aunque ha mostrado una tendencia positiva, las importaciones han crecido significativamente, lo que refuerza la dependencia de las Islas Baleares de productos externos. Otro aspecto destacado del análisis es el mercado inmobiliario, donde los precios de la vivienda han crecido significativamente, con un aumento del 25% en los últimos cuatro años, superando ampliamente la media nacional. La alta demanda extranjera y la limitada oferta de suelo dificultan el acceso a la vivienda de la población local y generan tensiones sociales y económicas. De hecho, el esfuerzo necesario para adquirir una vivienda en las Islas Baleares es el más alto de España, con 13,71 años de renta media.
Finalmente, el análisis de la actividad emprendedora revela una notable capacidad de recuperación tras la crisis sanitaria, especialmente en términos de creación de nuevas empresas y dinamismo del autoempleo. Sin embargo, la alta concentración de microempresas y la limitada presencia de empresas de alta tecnología reflejan la necesidad de fortalecer el ecosistema empresarial, fomentando la inversión en innovación y tecnología. En resumen, el diagnóstico económico de las Islas Baleares destaca tanto fortalezas como áreas de mejora. La capacidad de recuperación tras la pandemia, el dinamismo del sector turístico y los avances en digitalización son aspectos positivos que subrayan el potencial de la región. No obstante, la alta dependencia del turismo, la escasa diversificación sectorial, los retos del mercado laboral y las tensiones en el mercado inmobiliario reflejan la necesidad de implementar políticas integradas que promuevan un desarrollo económico más equilibrado y sostenible.