La presidenta del Gobierno de las Illes Balears, Margalida Prohens, como miembro del Comité Europeo de las Regiones, durante su intervención en el debate sobre cuestiones locales de la Unión Europea y en concreto sobre la flexibilidad de las normas en las ayudas estatales para los territorios insulares, ha defendido la necesidad de un régimen específico para las islas de la Unión Europea por la flexibilización en la aplicación del Reglamento de mínimis.
Prohens ha pedido el apoyo de las instituciones europeas para reconocer la singularidad de los territorios insulares y que, de este modo, se permita la exención a la norma general, específicamente en el transporte de mercancías y en elevar el umbral con el objetivo de compensar la insularidad y sobrecostes derivados de la insularidad para familias y empresas, para garantizar la competitividad de éstas en el mercado único.
Durante su intervención, ha recordado que el Parlamento Europeo ya reconoció la insularidad como «una desventaja estructural permanente», con especial atención al caso de archipiélagos como las Illes Balears, con la doble insularidad que sufren las islas de Ibiza y Menorca, y la triple, que sufre Formentera. De hecho, se estima que el sobrecoste de transporte por insularidad se sitúa entre el 74% y el 100% respecto al intracontinental, lo que encarece la provisión de materias primas y bienes e imposibilita que las empresas de las islas compitan en igualdad de condiciones en el mercado único de la Unión.
El Comité Europeo de las Regiones, compuesto por 350 miembros de los 27 países de la UE, es la asamblea política que da voz a los entes locales y regionales en el proceso de elaboración de las políticas y la legislación de la UE. Los tratados obligan a la Comisión, al Parlamento y al Consejo a consultar al Comité Europeo de las Regiones (CdR) sobre las nuevas propuestas que se formulan en ámbitos de repercusión local y regional.