Gobernanza para impulsar la adaptación al cambio climático en la costa

El pasado 3 de diciembre de 2025, ayuntamientos, comunidades autónomas, diputaciones, administración general del estado, empresas y centros de investigación, entre otras entidades participaron en un taller sobre gobernanza costera en Conama Local Viladecans 2025. El evento, que se llevó a cabo en el marco del proyecto LIFE Adapt Cala Millor, ha sido organizada por la Fundación Conama con la colaboración de ICATALIST S.L. que se encuentra dentro de la Plataforma de Implementación de la Misión y la Misión de Adaptación al Cambio Climático, en el marco de la Asistencia Técnica de MIP4Adapt.

Con el objetivo de analizar y debatir los retos de gobernanza, competencias y coordinación administrativa en la adaptación al cambio climático en el litoral, se tomaron como ejemplo casos reales desarrollados en distintos lugares del país. Así, además del caso de adaptación en Cala Millor (LIFE Adapt Cala Millor), se abordaron los del Paseo marítimo de Magaluf (Calvià) la, restauración litoral en Vilanova i la Geltrú y la renaturalización del frente litoral de Las Galletas (Gobierno de Canarias).

A partir de exposiciones sobre el marco jurídico y de gobernanza de las costas se llevaron a cabo mesas de trabajo, así como un par de dinámicas para mapear competencias, actores y flujos de responsabilidad, así como para identificar bloqueos y proponer acuerdos, herramientas y palancas de acción.

De esta manera, se identificaron las competencias, los actores y los bloqueos en proyectos de adaptación costera, se analizaron las barreras normativas, administrativas, políticas y sociales y se exploraron las herramientas, los acuerdos y las fórmulas de colaboración que permitan avanzar desde la planificación a la acción y se extrajeron los aprendizajes replicables para otros territorios costeros.

Identificando las barreras para hacer frente a los obstáculos

Para poder llevar a cabo proyectos de adaptación al cambio climático en la costa hay que hacer frente a una gran complejidad de competencias ya que aquí convergen la titularidad estatal del dominio público marítimo-terrestre, las competencias autonómicas en medio ambiente, ordenación del territorio y cambio climático, las competencias municipales en planeamiento, gestión urbana y uso público y la intervención de diputaciones, consejos insulares, empresas públicas y privadas y agentes sociales.

A ello se le suman la lentitud y complejidad de las tramitaciones, la superposición de instrumentos, es decir, planes, proyectos, evaluaciones…, las interpretaciones distintas de la Ley de Costas entre comunidades autónomas y la necesidad que las soluciones basadas en la naturaleza se ajusten claramente en algunos marcos normativos.

A estas barreras administrativas hay que agregar las barreras técnicas, políticas y estratégicas y sociales como los conflictos entre intereses económicos como el turismo y las infraestructuras, y los criterios de resiliencia, los cambios de prioridades políticas a medio plazo y la resistencia al cambio por parte de usuarios, sectores económicos o residentes, entre otras.

A pesar de todas ellas, existen herramientas para superarlas como la planificación integrada, la coordinación interadministrativa, la agilización administrativa y la clarificación de roles desde fases iniciales del proyecto.

Asimismo, una investigación aplicada y multidisciplinar con una mayor conexión entre universidades, centros de investigación y administraciones, así como la implicación temprana de agentes locales, sectores económicos y ciudadanía, y una comunicación clara del proyecto como oportunidad de regeneración y no solo como restricción son otras medidas, entre otras, que también pueden ayudar a derribar estos obstáculos.

LIFE Adapt Cala Millor, un proyecto en “construcción”

En el caso de Cala Millor, también existe una gobernanza compleja, debido a la diversidad de actores que intervienen: la Administración General del Estado, la Comunidad Autónoma de Illes Balears, Consell Insular, los Ayuntamientos de Son Servera y Sant Llorenç des Cardassar, el sector hotelero, los vecinos y residentes, las ONG ambientales, los servicios recreativos, los centros de investigación y las universidades.

Igualmente, la planificación urbanística, la tramitación ambiental, la dificultad para definir el interés general frente a intereses contrapuestos entre actores y la falta de claridad sobre quién lidera el proceso en fases iniciales son otras de las dificultades detectadas para llevar a cabo el proyecto LIFE Adapt Cala Millor. Aunque se trata de un proyecto en desarrollo, la necesidad de definir liderazgos desde el inicio, la anticipación de la coordinación jurídica y técnica antes de entrar en fase proyectual y el trabajo de a legitimidad social desde el inicio, son algunas de las soluciones planteadas.

A partir de este caso y el resto de los ejemplos expuestos se ha constatado que la adaptación costera no es solo un reto técnico, sino fundamentalmente un reto de gobernanza. Igualmente, se ha puesto de relieve que las soluciones basadas en la naturaleza requieren tiempo, confianza y pedagogía, tanto en la administración como para la sociedad.

El taller afirmó la necesidad de llevar a cabo espacios de trabajo colaborativo para avanzar en la adaptación al cambio climático en la costa. Y es que la adaptación avanza cuando hay liderazgo claro, aunque compartido, se crean alianzas estables y se comunica el proyecto como oportunidad.