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El presupuesto de Agricultura, Pesca y Alimentación aumenta un 13% hasta los 184,8 millones de euros para fortalecer el sector primario y agroalimentario

La Consejería de Agricultura Pesca y Alimentación y los entes que dependen, FOGAIBA y SEMILLA, gestionará un total de 184.884.408,29 euros en 2022, un 13% más que el que gestionó el 2021. El presupuesto ordinario de la consejería también aumenta y lo hace casi un 20%. Pasa de los 49 a los 59 millones de euros. El FOGAIBA, el ente instrumental encargado de pagar las ayudas al sector, gestionará 115 millones de euros, 10 millones de euros más que el 2021; y SEMILLA, 10 millones de euros, un más que el 2021. Se trata de unas cuentas que avanzan hacia un sector primario cada vez más sostenible desde tres puntos de vista: medioambiental, social y económico.

Según la consejera de Agricultura, Pesca y Alimentación, Mae de Concha, «queremos un sector que cobre fuerza, se modernice y reduzca la gran dependencia de factores externos, y por eso también es imprescindible que se nos reconozca , por fin, la condición de insularidad».

Por áreas, la dirección general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, aumenta su presupuesto en 9 millones de euros, y se sitúa en los 49,1 millones de euros. Con respecto a Agricultura y Ganadería, el presupuesto asciende hasta los 46,6 millones de euros, casi 7 millones de euros más que el 2021. Este apartado, por ejemplo, aumenta 300.000 euros en sanidad vegetal, para el control de plagas, y para la implantación de un sistema integrado de plagas de cuarentena , así como más experimentación y formación. De estos, 100.000 euros son fundes finalistas para el control de la xylella fastidiosa y otras plagas. También se prevén 1,3 millones de euros para combatir la lengua azul, fundamental para mantener la cabaña ganadera ovina y vacuna de las Islas Baleares. Por otro lado, también son fundamentales los 100.000 euros que se destinarán al plan coordinado de control de la cadena alimentaria para la producción ganadera, una inversión muy importante en el caso, por ejemplo, de la leche de Menorca.

En materia de desarrollo rural, se destinarán 2,5 millones de euros para regadíos, el doble que el 2021. Se dedicarán al mantenimiento y mejoramiento de las 16 infraestructuras de regadíos con aguas depuradas de las Baleares, y a la redacción de la primera fase del nuevo plan de regadíos, que se financiarán con fondos Next Generation. La previsión para el año 2022 es que se empiecen las actuaciones en las islas de Mallorca, con la conexión de la EDAR de Porreres con la de Felanitx; en Menorca, con actuaciones para aprovechar el agua depurada de la EDAR de Ferreries y la del Mediodía Grande, y mejorar la calidad de la de Ciutadella y Es Mercadal; y en Formentera, con el mejoramiento del rendimiento del actual desaladora .

Desde esta dirección general, además, se harán actuaciones para fomentar la agricultura ecológica y la reconversión de los frutos secos, que se canalizarán a través de ayudas del FOGAIBA.

Con respecto a la dirección general de Pesca y Medio Marí, el presupuesto sube hasta los 2,4 millones de euros, 86.000 mil euros más que el 2021. Se invertirá, en su mayoría, en un mayor mantenimiento y vigilancias de las 11 reservas marinas de las islas. A la vegada, se apuesta por una mejor comercialización y promoción de los productos pesqueros, que pasa, inevitablemente, por más garantías de trazabilidad y sostenibilidad del producto. Por eso , el presupuesto de esta dirección general para el 2022 prevé también una inversión de 172.000 euros para la instalación de 100 cajas verdes más a las embarcaciones de artes menores de las Baleares.

Con relación a la dirección general de Políticas para la Soberanía Alimentaria, el presupuesto se sitúa en los 1,3 millones de euros, 586.000 euros más porque a partir del 2022 tiene adscrito la IQUA, el Instituto de Calidad Agroalimentaria. Este departamento seguirá con el apoyo y promoción del producto local, también en todo los mercados y ferias de las Baleares, y también con el impulso de los puntos de venta directa, que han crecido un 80% en tan sólo dos años. Desde la pandemia por la Covid-19 , han crecido en 21 nuevos puntos.

A la vegada, también seguirá con la tarea de investigación del fraude agroalimentario, a través del Instituto de Calidad Agroalimentaria, que hace el seguimiento de las marcas de calidad e impulsa la catalogación de más alimentos tradicionales.

El FOGAIBA gestionará un total 115 millones de euros, 10 más que el 2021, de los cuales 99,5 millones de euros son fondos que se destinarán a ayudas. Son 7,5 millones de euros más que el 2021. La aportación de la CAIB es de hasta 29 millones de euros, 6 millones de euros más que el 2021, el que demuestra la apuesta de la comunidad en el impulso del sector primario y agroalimentario de las Baleares. En ayudas de Estado, el FOGAIBA recibirá 600.000 euros más que el 2021, y llegará hasta los 1,87 millones de euros; las ayudas de pesca suponen más de 2,3 millones de euros; las de Organización Común de Mercados (OC M), 4,19 millones de euros; las ayudas de transición de la PAC , más de 20 millones de euros; las del PDR, que suman 13,9 millones de euros, y las de la Política Agraria Común (PAC ), que suman 32 millones de euros; y las de Next Generation, que supondrán 4,76 millones de euros. Además, se tiene que incluir hasta 20,3 millones de euros de remanentes.

Estos fondos se traducirán en ayudas dirigidas a formación, programas de mejoramiento, mantenimiento del paisaje, incorporación de jóvenes agricultores, recuperación de razas autóctonas, transformación de productos agroalimentarios, diversificación de la actividad agraria, impulso de los frutos secos, o inversiones en el sector pesquero y ayudas para la paralización temporal de las barcas , entre otros.

El otro ente de la consejería , SEMILLA, se dedicará el 2022 a la investigación, a través del Instituto de Investigación y Formación de la actividad agraria y pesquera (IRFAP), adscrito a partir del año que viene a este ente. El objetivo es avanzar hacia un sector más moderno y preparado para resistir a las andanades del cambio climático. Destacan, por ejemplo, medidas como proyectos de experimentación aplicada a la agricultura, con más de 245.000 euros; la caracterización y recuperación de la cabaña apícola, con 50.000 euros; los 163.000 euros para el apoyo de la pesca en materia de evaluación y conservación de los recursos marinos; o la gestión de los bancos de germoplasma, con 100.000 euros más, entre otros.