Responsabilidad Social Corporativa


GESTIÓN AMBIENTAL Y SOSTENIBILIDAD

Nuestro territorio insular es de un valor incalculable. Menorca celebra 25 años como reserva de la biosfera. Formentera tiene una riqueza extraordinaria con su posidonia oceánica. Eivissa tiene un patrimonio cultural inigualable. Y Mallorca cuenta con entornos  del valor de la serra de Tramuntana, Patrimonio Mundial de la UNESCO en la categoría de paisaje cultural.


Nuestra principal fuente de ingresos la constituye el turismo y, por este motivo, la preservación y cuidado de nuestro territorio, para los visitantes pero también para las personas que vivimos en las Illes Balears, es una prioridad.


El enorme esfuerzo inversor en políticas de fomento del transporte público para la mejora de los espacios de parada y recogida de pasajeros, los acuerdos de integración de tarifas, el incremento y la mejora en la eficiencia de las frecuencias y las líneas han supuesto una mejora ambiental considerable porque han conseguido, por una parte, disminuir el uso del transporte particular, pero también una posibilidad de calidad para las personas que no pueden permitirse el uso privado de un vehículo. Por otra parte, la electrificación de la red de trenes ya no tiene marcha atrás y el objetivos es que el 100% se mueva con energías renovables para disminuir las emisiones.


En esta misma línea, recientemente se ha aprobado de ley de cambio climático y transición energética de las Illes Balears con medidas pioneras que aceleran la transición del uso de combustibles fósiles hacia una movilidad 100% limpia, con transporte público y vehículos eléctricos. Se han puesto las bases para que, en el futuro, las Illes Balears funcionen totalmente con energías renovables y crezcan  de manera inteligente y sostenible, respetando el territorio insular y el medio ambiente. Es importante destacar que no es una ley de alzance reducido, sino que también vela por el medio ambiente a largo plazo, y planifica la transición energética con medidas concretas hasta el año 2050.

Los objetivos que se marca la ley son la reducción de emisiones (40% en 2030 y 100% en 2050) y el fomento de las energías renovables (35% del total de producción energética en 2030 y 100% en 2050). Algunas de las medidas que lo harán posible son la instalación de placas solares en aparcamientos y nuevos edificios y naves industriales de más de 1.000 metros cuadrados. A partir de 2025 no podrán entrar en las Illes Balears vehículos diésel, ni de gasolina a partir de 2035. Los ayuntamientos deberán sustituir el alumbrado público por LED antes de 2025, entre otras medidas.


La ley también prevé medidas que suponen la implicación y liderazgo de la Administración pública en la transición energética, directamente en el fomento de las renovables y en la ordenación y la planificación de medidas para abordar y mitigar los efectos del cambio climático. El objetivo final es que este cambio de modelo permita que mantengamos nuestra riqueza ambiental y la calidad de vida presente y de futuras generaciones.