Responsabilidad Social Corporativa


FINANZAS SOSTENIBLES

Gestionar el día a día de la responsabilidad social aporta valor a las organizaciones, rentabilidad a medio y largo plazo y es un tesoro en beneficios intangibles para el buen funcionamiento de los equipos, la pervivencia de la empresa que lo aplica y la buena reputación.


La responsabilidad social es una materia transversal y debe examinarse con profundidad este concepto para llegar a construir una sociedad que gestione aquello público y privado desde el objetivo de la sostenibilidad en el sentido más amplio del término.


Cuando hablamos de resultados, hacemos referencia a los  tangibles (que se pueden traducir en mejoras económicas a partir de inversiones frecuentemente poco costosas), como a los intangibles, es decir, todas las mejoras no cuantificables en dinero pero que directamente redundan en un funcionamiento de la organización más bueno: la comunicación entre la plantilla, la buena salud emocional, el orgullo de pertenencia a una empresa que vela por sus trabajadores, por el entorno y la sociedad con la que interactúa y por el medio ambiente, entre otras cosas.


En materia económica y de calidad de la ocupación, en  2016, el Gobierno de las Illes Balears aprobó unas instrucciones para incluir cláusulas sociales en la contratación pública. Por primera vez, una comunidad autónoma incluía tanto aspectos de política social como laboral en la contratación pública. El Gobierno puso en marcha este instrumento para conseguir efectos más allá de la simple prestación de un servicio. Se trata de una herramienta económica y socialmente beneficiosa. Estas  instrucciones integran la perspectiva de género entre trabajadoras y trabajadores y también en cargos directivos. Promueven la contractación de persones con dificultades de acceso al mercado de trabajo. Incluyen medidas de calidad social que hacen valer el coste salario/hora por encima de los convenios sectoriales y territoriales, y, de esta manera, fomentan la ocupación de calidad. Remarcan los porcentajes de contratación indefinida y la formación continua de las plantillas. De esta manera, una empresa, una vez que se le ha adjudicado un contrato, debe cumplir los acuerdos de los convenios colectivos sectoriales vigentes en las Illes Balears (y premiar a los que no tienen convenios de empresa con condiciones salariales por debajo de las estipuladas en los convenios sectoriales).

Las empresas deben pagar en el plazo establecido y en la forma pertinente. Adquieren el compromiso de mantener la misma plantilla adscrita a la prestación. Se aplican medidas de transparencia fiscal, dado que los ingresos y beneficios del adjudicatario durante la ejecución del contrato serán declarados según la legislación tributaria, sin que en ningún caso se puedan utilizar fórmulas como los paraísos fiscales. Y, finalmente, la adjudicataria ejecutará el contrato bajo un estricto cumplimiento de criterios éticos, así como con criterios de responsabilidad social corporativa (rendición de cuentas, transparencia, comportamiento ético, respeto a los intereses de los trabajadores y trabajadoras, respeto al principio de legalidad y respeto a los derechos humanos).