Importancia de los recursos fitogenéticos
Los recursos fitogenéticos forman parte de lo que llamamos diversidad biológica. Esta diversidad donde se sustenta la vida en este planeta. Son los alimentos, las plantas medicinales, los árboles y plantas que nos aportan materiales para la construcción, para la vestimenta y otros servicios, son los numerosos microorganismos (Álvarez, 2000; Souza et al., 2001).
A partir de la segunda mitad del s. XX empieza a ser realidad la preocupación por la pérdida de la diversidad genética en el ámbito de la agricultura. La implantación de cultivos vegetales mejorados fue uno de los grandes éxitos de la revolución verde, y junto con la mecanización, el uso de fertilizantes y la lucha química, permitió considerables aumentos de la productividad agrícola. Pero la sustitución de los cultivos y variedades locales para los nuevos cultivos mejorados ha supuesto una pérdida extraordinaria de la diversidad genética (Frankel & Hawkes, 1975).
Desde diversos ámbitos de la ciencia nos alertan sobre la necesidad de conservar los recursos fitogenétics, que son la fuente insustituible de características como la adaptación a condiciones ambientales, la resistencia a plagas y enfermedades, la calidad nutritiva y la productividad.
Las variedades locales y tradicionales
Las variedades agrícolas locales o tradicionales son aquéllas que han sido seleccionadas y mejoradas a lo largo de generaciones de familias de agricultores, y están perfectamente adaptadas a las condiciones locales de la zona en la cual se han desarrollado (Domínquez, 1999). Las variedades locales están sujetas necesariamente a una ubicación geográfica determinada, más o menos extensa en función de su uso. La gran ventaja de las variedades locales se debe a su procedencia heterogénea y a la especial adaptación a las condiciones concretas del agroecosistema que las ha generado. Estas variedades son a la vez estables y flexibles ante las perturbaciones ambientales, lo cual es de máximo interés en los sistemas agrarios que no utilizan los productos agroquímicos (Guzmán et al., 2000).
Los recursos fitogenéticos son un patrimonio de la humanidad de valor incalculable, y su pérdida es un proceso sin marcha atrás que supone una gran amenaza para la estabilidad de los ecosistemas, el desarrollo agrícola y la seguridad alimenticia mundial (Martín, I., 2001).
Las Islas Baleares y su riqueza agraria.
Las Islas Baleares, como territorio insular mediterráneo, han vivido a lo largo de la historia la presencia de diversas culturas como los fenicios, los griegos, los romanos o los árabes. Esta diversidad cultural ha configurado la riqueza de la cultura balear, y en particular la tradición agrícola, que disfruta de numerosas variedades locales de árboles frutales de fruta dulce, frutos secos, viña, olivos, cítricos, cultivos hortícolas, cereales, pastos y legumbres.