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1 març 2018Conselleria de Cultura, Participació i Esports

El Govern señaliza el cementerio de Sant Ferran de ses Roques, en Formentera NNota Informativa

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El Govern señaliza el cementerio de Sant Ferran de ses Roques, en Formentera

La Conselleria de Cultura, Participación y Deportes ha iniciado la campaña de señalización de espacios de memoria democrática con la instalación de un monolito en el cementerio de Sant Ferran de ses Roques, en Formentera, y que cuenta con un diseño con el que se pretende uniformizar los espacios de estas características para que tengan la consideración de espacio de memoria democrática, además de una placa con los nombres de las cinco personas de Formentera asesinadas.

La Ley 10/2016, de 13 de junio, para la recuperación de personas desaparecidas durante la Guerra Civil y el franquismo, publicada en el BOIB 76/2016, de 16 de junio, establece medidas de protección y dignificación de los espacios donde ha habido los cuerpos de personas desaparecidas durante la guerra civil española.

Las conselleras de Cultura, Fanny Tur, del Govern de les Illes Balears, y Susanna Labrador, del Consell de Formentera, han asistido a la inauguración de dicho monolito.

Durante el mes de noviembre del 2017 se hizo una intervención arqueológica en el cementerio parroquial de Sant Ferran de ses Roques (Formentera) con la intención de encontrar los cuerpos de cinco personas de Formentera asesinadas durante la guerra civil española. Esta intervención, aprobada el 26 de abril de 2017 por la Comisión Técnica de Desaparecidos y Fosas adscrita a la Conselleria, se llevó a cabo mediante una subvención a la entidad memorialista Foro por la Memoria de Eivissa y Formentera, que forma parte de la Comisión.

Los trabajos del equipo arqueológico permitieron ubicar el lugar donde fueron asesinados los cinco individuos de Formentera, con el hallazgo de proyectiles en la tierra y clavados en el muro exterior del cementerio, donde se produjo el fusilamiento. También se encontraron fragmentos de cráneo, con orificio de proyectil que permiten intuir que pertenecen a alguien que sufrió una muerte violenta. Estos restos óseos ahora mismo están siendo analizados en el laboratorio donde se realizan las pruebas de identificación.

Las cinco personas que, según los testigos documentales, se encontrarían a la fosa de Santo Ferran son:

Jaume Ferrer Ferrer (Jaume de na Morna) nació el 1891, era marinero y vivía en el cabo de Barbaria, en la parroquia de Sant Francesc. Navegó por América, donde había ganado dinero, y después volvió a Formentera. Según fuentes, no había estado relacionado con partidos, sindicatos o detenciones de falangistas, por lo cual su detención fue inesperada. Esta misma fuente asegura que un falangista de Formentera se presentaba armado en su casa para pedirle dinero y chuleta. Según Jaume Ferrer Mayans (1911-2002), cuñado de la víctima, en Jaume de na Morna había ganado mucho dinero y antes de detenerlo los falangistas le pusieron multas por cosas que no había hecho, sencillamente para tomarle el dinero. Después de ser detengut, estuvo cerrado en Sant Francesc antes de ser fusilado el 1 de marzo de 1937 al cementerio de Santo Ferran. En Jaume de na Morna tenía 45 años cuando murió.

Josep Ribas Marí (Pep de Baix) nació en Santa Eulària (Eivissa) el 17 de diciembre de 1900 y también trabajaba de marinero. Fue detenido y posteriormente fusilado en el cementerio de Sant Ferran el 1 de marzo de 1937. Tenía 37 años y era padre de dos hijos. Como en el caso de Jaume Ferrer Ferrer, cuando se inscribió su defunción en el Registro Civil de Formentera se consignó que se desconocía el lugar donde había sido enterrado.

Joan Tur Mayans (Joan de can Pep Damià) nació en Formentera y tenía escasamente 18 años cuando fue detenido y asesinato. Parece que fue acusado de haber sacado santos de la iglesia de Sant Ferran, junto con otra persona, y haberlos lanzado al mar. Este episodio debe de ser el mismo que publicó Diario de Ibiza el 21 de abril de 1936, según el cual una serie de personas entraron a la iglesia de Santo Ferran, sacaron las imágenes y las lanzaron a la mar. Posteriormente, un pescador encontró una de las imágenes y la Guardia Civil acabó deteniendo tres sospechosos, entre los cuales no se encontraba curiosamente el mencionado Joan Tur Mayans. Fue fusilado el 1 de marzo de 1937 en el cementerio de Sant Ferran, con otras cuatro personas.

Jaume Serra Juan (Jaume de can Mariano d'en Corda) nació en Formentera y tenía 24 años cuando fue fusilado el 1 de marzo de 1937 en Sant Ferran. Vivía a Portossalè y había trabajado de marinero y para la empresa Salinera Española SA, propietaria de las salinas de Formentera.

Vicent Cardona Palomar (Vicent de can Fumeral) nació en Formentera y vivía en la venda de Cala Saona. Murió, como las otras cuatro personas mencionadas, el 1 de marzo de 1937 en el cementerio de Sant Ferran.