Última actualización: 10/04/2012
El conseller de Agricultura, Medio Ambiente y Territorio, Gabriel Company, ha comprobado hoy las ventajas de que empezarán a disfrutar los usuarios del Servicio Ferroviario de Mallorca con la implantación progresiva de las unidades de tren eléctrico para cubrir la línea Palma-Enllaç. Durante todo el mes de diciembre se harán diversas pruebas con las máquinas nuevas para garantizar un funcionamiento correcto antes de la inauguración definitiva, y el próximo mes de enero la ruta Palma-Enllaç quedará plenamente cubierta por el servicio eléctrico.
El pasado mes de octubre el Consejo de Administración de Servicios Ferroviarios de Mallorca acordó adjudicar el contrato de servicios de mantenimiento integral de las instal•lacions asociadas a la electrificación de la red ferroviaria y metropolitano en la UTE VIMAC, SA-Construcciones Llabrés Feliu, SLO, para un importe de 480.177,25 euros (IVA excluido) y un plazo de ejecución de un año prorrogable por un año más. Asimismo, se aprobaron los pliegues que rigen la licitación para adjudicar el contrato de mantenimiento integral y formación de la nueva serie 8.100, cuyo objeto es mantener la flota de trenes eléctricos y formar al personal de mantenimiento. Estos dos contratos completan el escenario necesario para poner en servicio el material móvil eléctrico.
Tanto las instalaciones asociadas a la electrificación como las unidades de tren eléctricas se pondrán en servicio un golpe hayan superado las pruebas previas necesarias. Paralelamente a la incorporación gradual de estos trenes a la circulación diaria de la línea Palma-Enllaç, SFM desarrollará el diseño de un nuevo modelo de explotación ferroviaria, adaptado a las necesidades de los usuarios de las diversas líneas, aprovechando las ventajas de las nuevas prestaciones tecnológicas para potenciar y modernizar el conjunto del servicio ferroviario.
La modernización del servicio que supone la circulación mediante unidades de tren eléctricas es, además, una contribución sustancial al cuidado del medio ambiente, dado que los trenes eléctricos son menos ruidosos y más limpios. La utilización de trenes eléctricos supone una reducción de la contaminación, ya que evita el tratamiento de residuos (aceite de motor, lubrificantes, etc.) y reduce la emisión de gases contaminantes. Además, la tracción eléctrica produce niveles de ruido inferiores a los de la tracción diésel, lo cual supone una reducción considerable de la contaminación acústica en las zonas de paso del tren.