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Se reactivan las tareas en el bloque de nichos de la fosa número 5 de Porreres

El Govern y el Ayuntamiento de Porreres firmaron el mes de mayo un convenio para dar seguridad jurídica a las tareas pendientes

Este lunes se han iniciado las tareas previas que deben permitir la demolición del bloque de 37 nichos, 5 osarios y 2 capillas de la fosa número 5 del cementerio de Porreres. Un paso necesario para que la Sociedad de Ciencias Aranzadi lleve a cabo el proyecto de excavación y exhumación previsto dentro del Plan de Fosas de 2018 del Govern de les Illes Balears.

Durante estas últimas semanas, los familiares de las personas enterradas en estos nichos y capillas han trasladado temporalmente los restos a otras sepulturas propiedad de la familia o a los nichos de alquiler de los que dispone el Ayuntamiento de Porreres, que ha puesto estos espacios a disposición de las familias.

Este lunes, los operarios de la empresa constructora han instalado los andamiajes necesarios para empezar a retirar los elementos patrimoniales de estas tumbas. El objetivo es evitar que sufran desperfectos durante las obras y puedan volver a instalarse cuando vuelvan a construirse los nichos.

En el inicio de estas tareas han estado presentes el secretario autonómico de Memoria Democrática y Buen Gobierno, Jesús Jurado, la alcaldesa de Porreres, Xisca Mora, el director general de Memoria Democrática, Marc Herrera y el presidente de la Comisión de Memoria de Porreres, Miquel Àngel Veny.

“Estas son unas obras largamente esperadas. Teníamos una deuda con los familiares de las víctimas enterradas en el cementerio de Porreres” señala el secretario autonómico, Jesús Jurado, quien ha recordado cómo hace dos años el proyecto de excavación y exhumación de la fosa número 5 quedó en suspenso debido al entierro en julio de 2018 de una persona en este bloque de nichos. La legislación sanitaria impone un plazo de dos años para que se puedan trasladar estos restos, que se ha agotado este 2020.

Durante este tiempo, la Conselleria de Administraciones Públicas y Modernización, a la que está adscrita la Secretaría Autonómica de Memoria Democrática y Buen Gobierno, y el Ayuntamiento de Porreres han firmado un convenio de colaboración para la coordinación de las actuaciones relativas a la fosa n.º 5 del cementerio de Porreres, con el objetivo de dotar de seguridad jurídica a las actuaciones pendientes.

“Este convenio deja clara la voluntad de coordinación que hay entre las dos instituciones y nos permite garantizar la máxima eficacia a la hora de continuar con las tareas de exhumación de una de las fosas más importantes de Mallorca, como es la de Porreres”, explica el secretario autonómico Jesús Jurado, “al mismo tiempo que preservamos los derechos y la dignidad de los restos depositados que se han tenido que trasladar de forma temporal”.

El convenio de colaboración

El convenio de colaboración firmado entre la Consejería de Administraciones Públicas y Modernización y el Ayuntamiento de Porreres el pasado mes de mayo concreta los compromisos y obligaciones de ambas partes en relación con la ejecución de la segunda fase de exhumación de la fosa de Porreres.

Entre los compromisos que asume la Consejería está el de velar, a través de la Dirección General de Memoria Democrática, por la correcta ejecución de los contratos de excavación, exhumación e identificación de restos; del derribo y reconstrucción de un bloque de nichos y capillas en el cementerio de Porreres, así como de la dirección de obra correspondiente.

La Conselleria debe asumir los gastos de estos trabajos de demolición, de los trabajos de investigación y exhumación de los restos, así como de la reconstrucción de las unidades de enterramiento que se hayan tenido que demolerse, devolviendo el emplazamiento afectado por los trabajos a su estado previo a la intervención. Ello implica que, de acuerdo con el proyecto arquitectónico, debe edificarse de nuevo el bloque de nichos y capillas, conservando y protegiendo los efectos personales movibles de cada sepultura para volverlos a instalar una vez que la obra esté finalizada.

En cuanto al Ayuntamiento de Porreres, este debe garantizar la viabilidad de las tareas de exhumación de la fosa y de las obras previstas. También debe velar para que las intervenciones ocasionen las menores molestias a los vecinos afectados y les asignará, de forma temporal, el uso de enterramiento en otra sepultura mientras duren los trabajos de recuperación de los restos de la fosa y la edificación posterior de los nuevos nichos y capillas.

El Ayuntamiento debe encargarse, así mismo, de la gestión y coordinación de las actuaciones de la empresa funeraria, tanto por lo que respecta a la exhumación como a la posterior inhumación en los nichos y capillas de nueva construcción, y debe mantener informadas a las familias de las actuaciones que se lleven a cabo.