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El Govern hace entrega de los restos mortales de Juana Baño a su familia y le rinde homenaje en el Muro de la Memoria de Palma

Se trata de la primera mujer víctima de la represión franquista que se encuentra en las Illes Balears desde que empezaron las excavaciones de fosas

La activista sindical y política desapareció junto con su pareja, Ramon Fuster, cuyos restos no se han recuperado

 

Los restos mortales de Juana Baño, la primera mujer víctima de la represión franquista recuperada de una fosa común en las Illes Balears, han sido devueltos por el Govern de les Illes Balears a su familia, que ha podido darle digna sepultura más de 83 años después de ser fusilada por milicias fascistas y enterrada en la fosa común del cementerio de Calvià como represalia por su activismo político y sindical.

La entrega de los restos, que se produjo ayer en privado a petición expresa de la familia, ha sido acompañada hoy de un acto homenaje en el Muro de la Memoria del cementerio de Palma a Juana Baño y a su pareja, Ramon Fuster, quién desapareció con ella y del que todavía no se ha localizado el cuerpo.

El acto ha sido organizado por el Govern de les Illes Balears, y han estado presentes su presidenta, Francina Armengol, la consellera de Administraciones Públicas y Modernización, Isabel Castro, el secretario autonómico de Memoria Democrática y Buen Gobierno, Jesús Jurado,  los alcaldes de los ayuntamientos de Palma y Calvià, José Hila y Alfonso Rodríguez, el presidente del Parlament, Vicenç Thomàs, el delegado del Gobierno, Ramon Morey, y representantes del Consell de Mallorca y de entidades memorialistas, entre otros.

Las familias, tanto de Juana Baño como de Ramon Fuster, han recibido de parte del Govern de les Illes Balears sendos certificados de reconocimiento de sus familiares como víctimas del franquismo en aplicación de la Ley 2/2018, de 13 de abril, de memoria y reconocimiento democráticos de las Illes Balears.

«Días como este dan sentido a nuestro trabajo. Cada víctima identificada da esperanza a las familias que todavía buscan respuestas y dignifica nuestra democracia y memoria colectiva», ha señalado Francina Armengol.

La presidenta ha agradecido el trabajo de voluntarios, profesionales, familias y entidades «por mantener viva la memoria de tanta gente que fue asesinada para defender la democracia de este país».

La consellera de Administraciones Públicas y Modernización, Isabel Castro, ha recordado que con las dos identificaciones que se confirmaron recientemente, se elevan a 21 el número total de cuerpos exhumados e identificados por parte del Govern de les Illes Balears (18 casos) y de la Associació Memòria de Mallorca, junto con la UIB y el Ayuntamiento de Sant Joan (3 casos).

«No podemos dar por cerrada la herida mientras continúen habiendo víctimas que no han recibido una sepultura digna, cuerpos sin identificar, personas desaparecidas buscadas por sus familiares durante décadas, conscientes del sufrimiento que sufrieron. Vamos a continuar restituyendo la memoria y reconociendo a las víctimas de la Guerra Civil española que todavía hoy no han sido reparadas», ha subrayado la consejera.

Para su parte, el secretario autonómico de Memoria Democrática y Buen Gobierno, Jesús Jurado, ha agradecido el trabajo realizado por la Comisión Técnica de Desaparecidos y Fosas de las Illes Balears y especialmente la investigación llevada a cabo por entidades como la Associació Memòria de Mallorca, Memoria de Calvià y las gestiones realizadas por la Empresa Funeraria de Palma.

«Gracias al esfuerzo de mucha gente -instituciones, entidades memorialistas, historiadores- hemos podido localizar a la familia de Juana Baño y sus restos, finalmente, descansan entre los suyos. Como otras muchas, la de Baño ha sido una historia olvidada durante muchos años. Sindicalista y militante de izquierdas, ella representa la libertad que quiso silenciar la represión del régimen franquista. Nuestro trabajo es que su memoria no se pierda y por eso hoy la reconocemos como víctima del franquismo», ha añadido el secretario autonómico.

El alcalde de Calvià, Alfonso Rodríguez, también ha querido agradecer el esfuerzo y el trabajo de abrir fosas por parte del Gobierno, de las asociaciones memorialistas y de los historiadores. «De la mano de estos agradecimientos, también va la esperanza. Esperanza por devolver los cuerpos de aquellos represaliados a sus familiares», ha señalado.

José Hila, alcalde de Palma, ha destacado que «los valores que defendieron ellos son los que defendemos nosotros también. Nos enfrentaremos a todo tipo de fascismo para que nunca se vuelvan a repetir episodios como aquellos».

Juana Baño Morales, nacida en Palma, sindicalista en la Unión General de Trabajadores (UGT) y militante de Partido Socialista Obrero Español (PSOE), fue asesinada por milicias fascistas a la edad de 50 años, el día 2 de octubre de 1936. Así consta en la Causa judicial 962/1936 y en la inscripción en el Juzgado de Paz municipal. El cadáver apareció en el kilómetro 15 de la carretera de Palma a Calvià, conocida como «Ses Planes».

Fue enterrada en el cementerio de Calvià día 3 de octubre de 1936 como desconocida y, un mes y ocho días después, fue reconocida por su hermana Maria a partir de la ropa que vestía el día que desapareció: delantal blanco, bata con flores estampadas, faja, camisa blanca bordada, medias de color carne y alpargatas. La autopsia practicada por los forenses describía a una mujer de unos 50 años de edad, de 150 cm de estatura, que presentaba dos heridas de arma de fuego, una en el cráneo y otra en el tórax, que le causaron la muerte.

En octubre de 2018 su cuerpo fue localizado por el equipo de investigadores de la Sociedad Aranzadi en las fosas comunes del cementerio de Calvià durante las tareas de exhumación previstas en el Plan de Actuación de Fosas 2018-2019. Después de unos meses de trabajo para localizar posibles familiares, se pudo confirmar su identidad y devolver los restos mortales a su familia.

Ramon Fuster Valls, nacido en Palma, de profesión hojalatero, fue asesinado por milicias fascistas a la edad de 42 años, el día 11 de octubre de 1936. Su cuerpo está localizado en la pared del cementerio nuevo de Palma, enterrado en una fosa de este cementerio.

La Dirección General de Memoria Democrática tiene previsto continuar este 2020 con la entrega a sus familiares de los restos identificados, como es el caso de Miquel Marquet Perelló, natural de Pollença y encontrado en septiembre de 2018 en la fosa de Marratxí, y de Joan Ferrà Ferrà, vecino de Puigpunyent y encontrado en octubre de 2018 en la fosa de Calvià.

Dos identidades que se han confirmado recientemente gracias a las pruebas de ADN que realiza la Sociedad Aranzadi a partir de las muestras de familiares.