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El Govern en funciones analiza la situación de las empresas culturales de las Illes Balears de los sectores editorial, audiovisual, galerías de arte, artes escénicas y música

La Conselleria de Cultura, Participación y Deportes del Govern de les Ills Balears en funciones, a través del Instituto de Industrias Culturales de las Illes Balears (ICIB), ha organizado un acto en Ca n'Oleo, en Palma, para exponer la situación de las empresas culturales de las Illes Balears dedicadas a los sectores editorial, audiovisual, galerías de arte, artes escénicas y música. En el acto se ha presentado, por parte de los representantes del sector, el estudio de análisis de la situación de las empresas culturales de tres ámbitos: editorial, audiovisual y artes escénicas.

Con motivo de la creación del ICIB, la Conselleria de Cultura, Participación y Deportes del Govern de les Illes Balears encargó a diferentes asociaciones empresariales de los sectores culturales varios estudios de situación, con el objetivo de hacer un análisis de las industrias culturales y creativas dentro del ecosistema cultural balear.

Los resultados permiten tener, por primera vez, un análisis amplio y actual de la situación de las empresas creativas: sus debilidades y potencialidades, las estructuras y dinámicas empresariales, así como su peso dentro de la economía balear.

El acto de presentación de los estudios ha contado con la directora general de Cultura, Joana Català, y Jaume Reus, director del Instituto de Industrias Culturales de las Illes Balears (ICIB), acompañados de un representante de cada uno de los sectores que han realizado los estudios, que son los siguientes: Editores asociados de Balears, representados por el presidente Gracià Sànchez; Asociación de Productoras Audiovisuales de las Illes Balears (APAIB), representada por su coordinadora Marta Hierro; Asociación de empresas baleares de artes escénicas (Illescena), representada por la presidenta Fàtima Riera; además de Art Palma Contemporani/Asociación independiente de galerías de arte (AIGAB), representado por Antoni Ferrer, y Miquel Àngel Sancho, representando a las empresas discográficas, que han hecho una presentación del sector bajo la perspectiva de los asociados, y Antoni Riera, director de la Fundación Impulsa Baleares.

El representante de cada uno de los sectores culturales ha hecho una breve exposición de las principales conclusiones de cada ámbito creativo, mientras que Antoni Riera, director de la Fundación Impulsa Balears, autora de dos de los estudios –el de artes escénicas y audiovisuales-, ha hecho un análisis de los fundamentos productivos y de las relaciones intersectoriales de sus estudios sobre la situación económica de ambos sectores. Por su parte, Jaume Reus ha expuesto las principales líneas de actuación del ICIB previstas para este año y ha analizado las líneas estratégicas que desarrollará en 2020.

Las principales conclusiones de los tres estudios son:

Artes escénicas

El estudio, que fecha de marzo de 2019, concluye el siguiente:

El sector de las artes escénicas y la creación artística genera en las Balears un valor añadido bruto de 47,7 millones de euros anuales, lo que representa el 0,2% del valor añadido bruto del archipiélago.

La mayor parte de la generación de valor añadido bruto del sector descansa sobre las ramas de actividad vinculadas más estrechamente a la producción, especialmente las artes escénicas (48,9%).

El sector ha incrementado su presencia en el tejido productivo regional durante la última década y ha aumentado su contribución tanto en el número de empresas (1,2% vs 0,8%, 2008), como de trabajadores de alta en los registros laborales (0,5% vs 0,3%, 2008) de las Illes Balears.

El sector evidencia una capacidad de resiliencia superior a la media de tejido productivo balear. Durante la última fase bajista del ciclo las actividades que se vinculan consiguieron mantener en terreno positivo la evolución tanto de las cuentas de cotización de las empresas (26,2% vs -12,5%, Balears), como de los trabajadores afiliados a la Seguridad Social (59,3% vs -13,1%, Balears).

El sector de las artes escénicas y la creación artística presenta una elevada incidencia de la ocupación autónoma. Esta situación afecta casi a uno de cada dos trabajadores del sector (46,1% vs 18,6%, Balears).

La estructura empresarial del sector presenta una notable polarización por razón de medida, de acuerdo con la mayor presencia que manifiestan tanto las unidades sin asalariados a cargo (80,5%) como, por el contrario, las unidades de más de cincuenta trabajadores (1,9%), respecto de la media regional (55,2% y 0,7%, respectivamente).

El sector tiene un importante margen de mejora en cuanto a los cimientos sobre los que descansa la producción y el grado de internacionalización logrado, si bien como proveedor de servicios intensivos en conocimiento –fracción del terciario a la que efectúan una pequeña aportación en términos de ocupados (0,69%)– tiene potencial para facilitar el tráfico del tejido productivo regional hacia fórmulas de generación de valor más avanzadas.

El sector de las artes escénicas y la creación artística adscribe su actividad a los segmentos productivos que forman parte del clúster de las ‘artes escénicas’, el cual aglutina el 1,4% de los ocupados que trabajan en los 47 traded clusters que forman parte de la cartera balear.

La vinculación directa que el clúster de las ‘artes escénicas’ mantiene con las llamadas ‘industrias experiencia’ abre al sector un amplio abanico de oportunidades para reconfigurar su propuesta actual de valor, interactuando con actividades relacionadas con los servicios empresariales, la distribución y el comercio electrónico, el entretenimiento o el turismo.

La cooperación entre los agentes del sector es clave para facilitar el establecimiento de una visión estratégica conjunta.

Audiovisual

El estudio, también de marzo de 2019, determina que:

El sector audiovisual genera en Balears un valor añadido bruto de 64,9 millones de euros anuales, importe que representa el 0,3% del valor añadido bruto total del archipiélago.

Más de tres cuartas partes de la generación de valor añadido bruto del sector descansa sobre la rama de actividades cinematográficas, de video y programas de televisión (75,7%).

Los municipios de Palma y Calvià aglutinan dos terceras partes del valor añadido generado en el archipiélago a través de la rama de actividades cinematográficas, de video y programas de televisión, grabación de sonido y edición musical (37,6% y 31,2%, respectivamente) y más de cuatro quintas partes en el caso de las actividades de programación y emisión de radio y televisión (44,2% y 38,2%, respectivamente).

Durante la fase de recuperación económica, el sector audiovisual ha experimentado un crecimiento de la ocupación (47,1%) que duplica, prácticamente, el del resto del tejido productivo balear (26%) y que es especialmente acentuado en las actividades de producción de programas de televisión (90,1%), servicios de postproducción (194,5%) y grabación de sonido y edición musical (176,2%).

El sector audiovisual consta de un tejido empresarial altamente atomizado, a la vez que la proporción de las empresas que no disponen de ningún asalariado (62,2%) supera la del resto del tejido productivo balear (55,2%).

La incidencia del trabajo autónomo entre la población ocupada en actividades cinematográficas, de video, programas de televisión, grabación de sonido y edición musical (26,3%) supera la media regional (18,4%), en contraposición con el que se observa en las actividades de programación y emisión de televisión (10,1%).

El sector audiovisual se enmarca en un ámbito productivo, como es lo de los servicios de la información y las comunicaciones, altamente dotado en términos de equipación tecnológica. El stock de capital de esta naturaleza disponible por trabajador (60.751,47 €) se erige en el más elevado del entramado productivo regional (9.112,39 €).

La formación del capital humano y la integración de las nuevas tecnologías se convierten en palancas clave para elevar la productividad laboral en el sector audiovisual y reducir, así, la presión de los costes laborales unitarios.

El sector evidencia la existencia de un margen de mejora significativo en determinados aspectos de la gestión empresarial, especialmente en cuanto al aprovechamiento de los recursos disponibles, si bien manifiesta, igualmente, desde su consideración como servicio intensivo en conocimiento de alta tecnología, un alto potencial para hacer avanzar el tejido productivo regional hacia una mayor integración tecnológica en los procesos empresariales.

La mayor parte de las actividades adscritas al sector audiovisual forman parte de los clústeres de ‘producción y distribución de video’ y ‘música y grabación de sonido’, los cuales aglutinan un 0,41% y 0,05%, respectivamente, de los ocupados que trabajan en los 47 traded clusters que forman parte de la cartera balear.

Las relaciones que los clústeres de ‘producción y distribución de video’ y ‘música y grabación de sonido’ mantienen con las llamadas ‘industrias creativas’ abre al sector un amplio abanico de oportunidades para reconfigurar su propuesta actual de valor interactuando con actividades relacionadas con los servicios empresariales y el marketing, el diseño y la publicidad.

La cooperación entre los agentes del sector es clave para facilitar el establecimiento de una visión estratégica conjunta con la finalidad última de conformar un tejido empresarial capaz de competir en un mercado cada vez más global como es, especialmente, el de la generación de contenidos audiovisuales.

Editorial

Hasta 25 empresas editoriales se dedican al sector en las Illes Balears. 

Es una industria formada por pequeñas o micro empresas (en general) que tiene el añadido de comercializar un producto que no es de primera necesidad en un mercado fragmentado primeramente por la insularidad y posteriormente por el eje Península-Baleares; esto implica una dificultad añadida para llegar al primer mercado natural y una complejidad de visibilidad respecto a los grandes medios de comunicación, situados siempre fuera del territorio insular donde se desarrolla.

Una de las principales problemáticas es la distribución de los libros, sobre todo en el exterior, y su visibilidad en las librerías y en los medios de comunicación, aunque no están nada peor que las editoriales de otras comunidades autónomas, pero con la complicación añadida de cuando quieren alcanzar la totalidad del conjunto insular. Los medios locales dan una cierta visibilidad de los libros a escala local, que difícilmente tienen en ámbito estatal.

Un caso aparte es el de Romàntic Ediciones y el de las editoriales especializadas en cómic, con fuerte implementación en las Illes Balears y mucho prestigio. Su especialización hace que funcionen en otros canales como blogs especializados y librerías especializadas. Es especialmente importante su presencia en ferias y actividades de venta directa, como Sant Jordi o Semana del Libro en Català, donde cuenta con ventas significativas que oscilan entre el 5 y el 10% anual.

Las editoriales tienen las mismas dificultades que la mayoría de editoriales catalanas o valencianas.

La mayoría de distribuidoras son pequeñas o son independientes, por lo cual la implementación en la totalidad del territorio es muy difícil, y a menudo funcionan a través del sistema de compra en firme o compra mínima, con lo cual muchas librerías no pueden tener los títulos porque hay un mínimo de gasto inicial o porque no hay devolución, y a veces no pueden hacerse cargo de los pedidos.

La tendencia editorial de los últimos años en las Illes Balears sigue la tendencia general detectada en el conjunto de Estado español, que indica el surgimiento de empresas muy pequeñas, a menudo de una sola persona, y para desarrollar proyectos personales

Por cada libro vendido en la librería, el editor gana netos solo 3,5 euros. Por lo tanto, el editor necesita vender 333 ejemplares para recuperar la inversión inicial.

Las editoriales de las Illes Balears tienen un catálogo conjunto de lo más competitivo e incluso a menudo arriesgado, en comparación con las editoriales de medida parecida del resto de España, y un catálogo literario que a menudo implica más riesgos que no las propuestas de las editoriales medianas y grandes que buscan rentabilizar en el máximo la inversión con sus propuestas.

El principal problema editorial detectado en los últimos tiempos es el estancamiento del número de lectores, la competencia derivada de los dispositivos electrónicos, no hacia el libro sino hacia el hábito de la lectura como forma de ocio, y el cambio en la forma de leer de los lectores, cada vez con una menor atención y comprensión del que se lee.

En el caso de las Illes Baleare, los lectores habituales en catalán son el 19% mientras que en Cataluña los lectores habituales (aquellos que leen uno o más veces por semana), lo son en catalán en el 27% de los casos.