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El Govern adquiere el fondo documental personal del músico mallorquín Baltasar Samper (1888-1966)

Las Illes Balears recuperan del exilio un fondo personal único, del músico mallorquín Baltasar Samper (1888-1966), que hasta ahora había estado en México, gracias a la compra que ha hecho la Conselleria de Cultura, Participación y Deportes por un coste de 40.000 euros y que cierra un proceso de compra que se inició ya hace un año. El legado, de hasta 80 años, incluye, incluso, obra inédita o correspondencia, entre otros documentos. El patrimonio musical del músico mallorquín Baltasar Samper es uno de los más importantes del siglo XX. Varios informes de especialistas avalaban la adquisición. Desde hace unos días, todo este legado devuelto se ha incorpora ahora en el fondo del Arxiu del Regne de Mallorca para empezar su mantenimiento y la clasificación documental, con la finalidad que sea objeto de estudios de investigación por parte de expertos.

Este mediodía se ha presentado públicamente la recuperación del legado, y cada una de las piezas que lo componen, a cargo de la consellera de Cultura, Participación y Deportes, Fanny Tur, y el musicólogo que ha ejercidp de enlace para la recuperación del legado, Amadeu Corbera. La Orquestra Simfònica de les Illes Balears y la Coral Universitat Illes Balears han adaptado composiciones para interpretar en varios conciertos. Es por eso que al acto también han sido presentes el director artístico de la Sinfónica, Pablo Mielgo, el director de la Coral Universidad Islas Baleares, Joan Company, y Joan Moll y Miquel Estelrich, pianistas, músicos y profesores de música avaladores con sus informes del regreso a las Islas del legado, como los informes del gerente del OSIB y de Amadeu Corbera.

Gracias a la investigación hecha por el pianista mallorquín Joan Moll a finales de los ochenta y ahora más recientemente por el musicólogo mallorquín Amadeu Corbera, se ha podido constatar la existencia de un importante legado documental de la obra de Samper que estaba al exilio en México en manos de Àngel Samper Wilson, nieto del músico mallorquín. A través de la intermediación del musicólogo Corbera, que en aquel momento estaba en México, se hizo el contacto con el nieto de Samper, propietario del legado.

El fondo personal de Baltasar Samper es el único legado unificado realmente extenso que existe del compositor y que constituye la principal fuente de información para entender la magnitud y valor de su obra, pero también para entender su papel como referente cultural al exilio. La mayor parte del fondo la conforman partituras originales de Baltasar Samper, composiciones otros autores dedicadas, correspondencia entre Samper e Isidor Macabich, caricaturas y dibujos, ediciones originales de los volúmenes I y II de los materiales de la Obra del Cançoner Popular de Cataluña donde colaboró Samper, programas de conciertos, separatas y revistas diversas. Por otro lado, este inventario también ha sacado a la luz abres auténticamente inéditas e información desconocida del trabajo de Samper hasta entonces, como por ejemplo, la creación de la banda sonora de un mínimo de tres películas.

Baltasar Samper y Marqués (Palma, 1888 – Ciudad de México, 1966) fue un pianista, folklorista, músico y compositor mallorquín, discípulo de Granados, Pedrell y Risler. El 1907 se instaló en Barcelona para continuar con su formación como pianista. A partir de 1922 se inició en la investigación del folclore de Mallorca participando en la elaboración del Cançoner popular de Cataluña. El mismo Samper se encargó de la investigación en las Illes Balears, cosa que le permitió conocer de primera mano el patrimonio musical tradicional isleño, que más tarde supo plasmar a sus composiciones. Hasta el estallido de la Guerra Civil, Samper llevó a cabo una actividad frenética como director de orquesta y crítico literario, sin dejar de banda su tarea compositiva. A pesar de vivir en Barcelona, disfrutaba de amistad y reconocimiento entre la intelectualidad isleña, con figuras destacadas como Joan Maria Thomàs, Miquel Ferrà y Maria Antònia Salvà.

El inicio del conflicto bélico supuso para Samper el exilio, primero en Francia y finalmente en México, donde vivirá hasta su muerte en 1966. La partida forzosa y repentina en América también implicará el olvido de su obra y el escaso eco de su actividad durante aquellos años entre la ciudadanía isleña, a pesar de que nunca abandonó su actividad como folklorista, compositor y director, ni tampoco su compromiso político.

Recuperar este legado, a través de su adquisición por parte de la Consellería de Cultura, Participación y Deportes, supone ponerlo al alcance de los estudiosos e interesados en la figura de Samper, pero también a toda la ciudadanía, y así poder recuperar y reivindicar la obra de una de las figuras más importantes de la música y la cultura de nuestro país.