Pla d'Eficiència Energètica

Alumbrado público

Tecnologías eficientes

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Descripción

El alumbrado público puede llegar a representar el 40-50% del consumo energético de un ayuntamiento, por lo que se hace necesario definir algunas de las tecnologías más eficientes que se encuentran en el sector y algunas medidas que pueden aplicarse para reducir el consumo.

Por este motivo se detallan a continuación los equipos principales que intervienen:

Lámparas

Las lámparas utilizadas en el alumbrado público deben presentar algunas características que permitan un ahorro energético y, a su vez, económico:

  • Intensidad luminosa y tipo de luminaria (reproducción cromática): las lámparas utilizadas deben adaptarse a las necesidades de uso. La demanda lumínica de emplazamientos turísticos no es la misma que en puntos únicamente de tráfico, por lo que las necesidades de intensidad y tipo de luz en estos emplazamientos no es la misma. Tener presente estas diferencias debe permitir reducir la demanda energética total y optimizar la potencia instalada.
  • Calidad energética de las lámparas (eficiencia): no todos los tipos de lámparas presentan el mismo rendimiento energético. Hacer una correcta selección de las lámparas (dentro de la misma función), teniendo en cuenta el rendimiento (lumen/W), puede derivar en un ahorro energético importante.
  • Zonificación: establecer cuál es el área que se necesita iluminar permite optimizar las potencias de las lámparas y, por lo tanto, reducir el consumo.
  • Duración de la vida económica: las lámparas presentan una reducción del rendimiento con el tiempo (lumen/potencia). Tener presente esta variación de propiedades y establecer un óptimo (económico y energético) en la sustitución de lámparas debe permitir un mejor rendimiento del sistema lumínico.

La mayor parte de las lámparas utilizadas en el alumbrado público utilizan un sistema de descarga eléctrica en un gas, generalmente lámparas de mercurio con rendimientos inferiores a otras opciones que se encuentran en el mercado. Los sistemas de descarga consisten en dos electrodos que generan un flujo de electrones por medio de un gas; la excitación de los átomos del gas permite generar luz, cuyas características están en función de la lámpara utilizada. Los tipos más utilizados en el alumbrado público son:

  • Lámparas fluorescentes.
  • Lámparas de vapor de mercurio de alta presión.
  • Lámparas de vapor de sodio a baja presión.
  • Lámparas de vapor de sodio a alta presión.
  • Lámparas de mercurio con halógenos metálicos.
  • Lámparas con descarga por inducción.

La sustitución de las lámparas es un proceso que se ha desarrollado en la mayor parte de las ciudades, aunque en muchas zonas se continúan utilizando sistemas de mercurio. En este sentido, se recomienda el uso de lámparas del tipo descarga, si bien su elección tiene que ser la adecuada para obtener las finalidades previstas. En carreteras, se recomiendan lámparas de vapor de sodio a alta presión, a causa de su eficacia luminosa (lumen/W) y mejor rendimiento cromático que las lámparas de vapor de sodio a baja presión. Estas características de las lámparas de baja presión las convierten en adecuadas para puntos con poca necesidad de intensidad lumínica, como pueden ser las carreteras en campo abierto o las zonas rurales.

Ventajas energéticas y ambientales

Una óptima selección de lámparas permite:

  • Reducción del consumo energético.
  • Ahorro en las emisiones de CO2.
  • Ahorro económico. La inversión en materiales de calidad deriva en una inversión inicial superior, aunque se acaba amortizando con la optimización del consumo energético.
  • Adecuación de la intensidad lumínica para cada necesidad. Esto permite minimizar la contaminación lumínica de cada emplazamiento.
  • Optimización de las necesidades lumínicas para cada necesidad.

Equipos auxiliares

La tipología de las lámparas utilizadas en el alumbrado público (sistemas con potencias superiores a las de tipo doméstico) implica la necesidad de disponer de una serie de dispositivos para el correcto funcionamiento, ya que, además, en muchos casos éstas no pueden conectarse directamente a la red. Algunos de los elementos auxiliares más importantes son:

Balasto

Es un dispositivo que limita el crecimiento de la intensidad de la corriente y suministra a la lámpara las características de tensión, de frecuencia y de potencia adecuadas a un funcionamiento estable. El balasto es así un elemento limitante de intensidad que evita la autodestrucción de la lámpara porque tiene tendencia a incrementar la intensidad durante su funcionamiento y permite un régimen de trabajo. Energéticamente, las características más importantes de los balastos son:

  • El funcionamiento del balasto tiene asociado un consumo energético importante. Éste puede llegar a ser del orden del 20% del consumo de la lámpara.
  • Características de la alimentación: para asegurar un correcto funcionamiento energético de la lámpara, es necesario que el balasto se adapte a las condiciones óptimas de funcionamiento de la lámpara, si no, esto derivará en una pérdida de rendimiento energético.
Condensador

La función del condensador es corregir el factor de potencia del sistema y minimizar el consumo de energía reactiva. Con estos sistemas se obtiene una reducción del consumo energético y un ahorro a la factura energética por una reducción de energía reactiva.

Arrancadores

Se encargan de generar los impulsos de tensión necesarios para encender la lámpara.

Equipos reductores del flujo luminoso

Hay sistemas en el mercado que permiten regular la intensidad lumínica. Aunque representan un incremento en el consumo energético de las lámparas, la posibilidad de regular la potencia en puntos concretos de necesidades variables puede permitir reducir el consumo energético anual de manera significativa.

En estas condiciones pueden plantearse diversas opciones en el campo de la eficiencia en el alumbrado público:

Sustitución de las lámparas de vapor de mercurio por otras más eficientes

La selección de las lámparas más adecuadas es el punto más importante para el buen funcionamiento energético de los sistemas de alumbrado público. En este sentido, el cambio más interesante puede ser la sustitución de las lámparas de mercurio existentes por sistemas más eficientes.

Mejora del factor de potencia

Las instalaciones con lámparas de descarga presentan un consumo de energía reactiva que representa un incremento sobre la factura que puede llegar al 45%. Mediante una correcta instalación de condensadores puede obtenerse una reducción de costes importante.

Sustitución de balastos

Actualmente, hay balastos del tipo electrónico que permiten una reducción de hasta el 15% en el consumo energético con respecto a los sistemas tradicionales.

Adecuación de los sistemas de encendido

Encender el parco lumínico en el momento óptimo representa una manera eficiente de reducir el consumo energético. Disposiciones con células fotoeléctricas que enciendan o apaguen en función de la intensidad de luz elementos con relojes astronómicos son soluciones que se encuentran actualmente en el mercado.

Mantenimiento de las instalaciones

Un correcto mantenimiento de las instalaciones permite incrementar la vida económica y los rendimientos lumínicos. Es importante mantener limpiezas periódicas en las líneas de alumbrado y sustituciones adecuadas de las líneas.

Gestionar la energía

Tener presente las necesidades del parque de luces, así como coordinar todos los medios técnicos y humanos, son elementos esenciales para el correcto funcionamiento de las instalaciones.


El contenido de esta aplicación contiene información actualizada a julio de 2006
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